25 de septiembre de 2015

El dependiente no tiene quien le escriba

En los próximos meses, decenas de miles de familias en Andalucía descubrirán, indignadas, que no les llega el prometido servicio de atención a la dependencia que legalmente les pertenece. La causa: el cumplimiento imposible de una promesa electoralista carente de presupuesto que la respalde.

La implementación (jurídica y burocrática) de la Ley de Dependencia ya se ha culminado este verano, de forma apresurada, por el gobierno del PP. Esto supone la incorporación de 315.000 personas en toda España que requiren atención una vez al día para cuidados básicos: lavarse, comer, etc. Para ese fin, la Administración Central aportará a cada Comunidad Autónoma tan sólo 44,33 €/mes por dependiente para poner en funcionamiento servicios o prestaciones, lo que significa percibir cerca de 532 €/año por dependiente atendido.

La ley de dependencia establece una financiación 50%/50% entre las comunidades autónomas y el estado. Por tanto, si una comunidad como, por ejemplo, Andalucía, cumple estrictamente su compromiso de financiación del 50%, se deberá atender a estas personas con poco más de 1.000 euros anuales.


Pero ¿Cuánto cuesta atender a una persona dependiente? En 2014, en Andalucía se atiendieron 158.000 personas dependientes con un gasto público de 1.011.133.206 € (sin contar copagos) Es decir, unos 6.400 Euros por persona y año. ¡más de seis veces el presupuesto que habrá disponible por persona para 2016! Como es lógico, no llegará para todos.

Mientras tanto, hoy, la semana que viene, decenas de miles de andaluces y sobre todo de andaluzas, bajan a su buzón o van a su oficina de correos, a mirar con una chispa de esperanza "¿llegará hoy la carta?... La abuela (el esposo, la hija, la madre) "está cada día peor y a mi ya me fallan las fuerzas" ... pero la carta no llegará hoy, ni mañana... posiblemente no llegue en todo 2016. Y por la tele y la radio venga a cantar alabanzas a la entrada en vigor de la ley de dependencia y a dar cifras y datos que no se entienden. "La ilusión no se come pero alimenta" decía una y otra vez el coronel, aquel coronel que tampoco tenía quien le escribiera, pero que iba cada día a buscar una carta, que era su forma de reclamar la pensión a la que tenía derecho en mitad de su pobreza.

Mientras tanto, este año 2015 aún han sido un 22% las personas que, teniendo reconocido administrativamente su derecho a percibir una prestación de dependencia en Andalucía, no perciben nada del Estado. Un verdadero incumplimiento legal por parte de la administración que debería ser objeto de reclamación por vía judicial. Junto a los casos patéticos de las prestaciones que se aprueban con los beneficiarios recién muertos, se da el caso de que muchas familias ya han desistido y causan baja o no hacen el trámite... así que algunas estadísticas, hasta mejoran.

Es una verdadera canallada jugar con la necesidad de la gente y dar a los dependientes y a sus familias la falsa esperanza de que van a recibir la ansiada prestación para mejorar su calidad de vida, cuando se hace a sabiendas de que esa esperanza se va a frustrar. Cuando quien lo hace (Rajoy y sus compinches) se ha asegurado previamente de efectuar los recortes para que sea imposible cunplir la promesa y, si acaso, endilgar la patata caliente a las maltrechas haciendas de las comunidades autónomas. Y todo porque hay elecciones en diciembre. Decía la esposa del coronel, atendiendo a su marido que "Nada en este mundo debe ser más tremendo que los escombros de un hombre"... si lo hay. Los escombros de la dignidad política.

19 de septiembre de 2015

Mujeres asesinadas: la punta del iceberg machista

Un hombre que no se sienta superior ni dueño de la mujer que tiene al lado, jamás podrá ser autor de un asesinato machista.

El Área de mujer de IU Granada ha elaborado una batería de medidas dirigidas a erradicar la violencia de género de los pueblos y ciudades donde gobierna la izquierda. Es un programa ambicioso que me parece especialmente bien orientado, porque se dirige a las causas últimas de la violencia contra las mujeres.

No se trata desde luego de hacer declaraciones institucionales para que consten, ni de decir una y otra vez muy alto que hay que acabar con "la lacra". Pero tampoco basta con las muy necesarias medidas de emergencia para atender a las mujeres que ya han quedado atrapadas en las redes de sus victimarios... Aquí tenemos un problema de fondo que hay que afrontar. Porque el machismo es un problema de derechos humanos

El machismo, como modelo étnico, antropológico, muy por debajo de lo cultural, que establece el papel intrínseco de supeditación de la mujer al hombre, es lo que debe ser erradicado. Y nuestra sociedad no sólo no lo está combatiendo con la intensidad necesaria. Es que cada día, a cada hora, lo reproducimos y reforzamos con miles de mensajes que graban a fuego en las nuevas generaciones esa cosmovisión del yo: un yo dominante para los machos; un yo dominado para las hembras.

¿Qué sentido tiene una hora semanal o un voluntarioso barniz de coeducación en el instituto si no ponemos freno a las decenas de horas semanales de educación machista que ingieren de media nuestros adolescentes? Del perreo al gran hermano, del sálvame al hormiguero; las discotecas en las que las chicas entran gratis, la publicidad reforzando estereotipos... la imagen esforzada de los costaleros y detrás, limpias y bellas, las mantillas; la mujer, siempre cuidada, salvada y guiada sabiamente por su macho en todas y cada una de las películas y series de éxito; el futbolista y su modelo... los mensajes son sutiles. Pero están ahí. Compruébese en los roles de los protagonistas en las principales sagas cinematográficas de éxito de la última década. El hombre lidera y protege. La mujer espera y ofrece cuidados.

El carácter comercial de la comunicación de masas, hace que sus contenidos sólo busquen la identificación fácil y superficial con el espectador (mantener lo más eficazmente la conexión para poder colarle rápido la publicidad). Sobre todo del espectador adolescenmte, futuro consumidor al que captar. De ahí que alimenten en perfecta resonancia tópicos, lugares comunes y contravalores, más seductores y atractivos que el pensamiento racional o los valores, que nos sacan de nuestra zona de confort. Que nos interpelan, como siempre hace todo aquello destinado a elevarnos. Urge una intervención de género sobre la comunicación de masas. Algo, por cierto, imposible en el marco capitalista.

Nuestra institucionalidad está plagada de micromachismos ("ya le paso con mi secretaria"). A veces de macromachismos, como demuestra el escándalo insoportable de un jefe de estado que pasa por delante de una mujer en la sucesión al trono, pero se acompaña de otra para cubrir esas facetas no apropiadas para un hombre: UNICEF, la Cruz Roja, etc. Es decir, la faceta de los cuidados (sus labores). Por no hablar del estatus de las mujeres en la mayoría de las organizaciones religiosas.

Pero el mal es más profundo. He sido testigo durante años de un ritmo de vida en la participación política incompatible con las labores reproductivas: reuniones hasta las tantas, almuerzos de trabajo (¿y quién pone la comida?) y agendas que manifiestan un total desprecio por cualquier forma de calendario doméstico. Hasta las formas de la política y las prioridades que se marcan reflejan una mentalidad machista: se prioriza la intervención con fuerza sobre la prevención eficaz; se valoran los gestos de autoridad sobre la resolución hábil y la brillantez del enfrentamiento al entendimiento fructífero.

Modestamente, el programa que se ha planteado estos días, incide en estas cuestiones: dando la voz a las mujeres en los pueblos, con representación pública y participación activa, incidiendo en programas de coeducación, comprometiendo presupuestos para acciones transversales en materia de género, introduciendo la reserva de puestos de trabajo y la valoración de la implicación empresarial por la igualdad en la contratación pública, anunciando programas de educación social en igualdad... los próximos años van a ser de intenso trabajo en muchas áreas del gobierno local. Esperamos que también en esto se distinga, dentro de 4 años, los lugares donde ha gobernado IU porque están algunos pasos más cerca de erradicar la violencia de género.

15 de septiembre de 2015

2015. El año que Granada perdió el tren... el metro, la bici y el barco

¿Recuerdan que en 2015 ibamos a estrenar AVE? ¿Recuerdan que íbamos a dar un impulso sin precedentes a la movilidad ciclista? ¿Recuerdan que se iba a estrenar el metro? ¿Recuerdan que se iba a impulsar el puerto de Motril? Nada de esto se hará realidad. Esos son los gobernantes que tenemos en España, en Andalucía y a nivel municipal.

La ciudad de Almería estrena este otoño una red de más de 25 Km. de carril bici que
introducen un cambio radical en el modelo de movilidad urbana. A la ciudad la inversión le ha salido casi gratis, gracias a la aplicación del plan de la bicicleta, redactado bajo el impulso de IU en el gobierno andaluz. Los beneficios para la reducción de contaminación atmosférica y sonora, para la mejora de la salud de la población, para la economía y para la pacificación del espacio público son múltiples y, en caso de cuantificarse económicamente, supondrían varias decenas de millones de Euros. Motivo para dar la enhorabuena a Almería.

El plan, para Granada, era mucho más ambicioso, con casi 40 Km. de red urbana. Por desgracia, los granadinos no veremos desarrollarse nada de carril bici este año ni el próximo. El Ayuntamiento de Granada ha sido, junto con el de Jaén, el único en dejar pasar una oportunidad sin precedentes de mejorar la movilidad urbana con criterios ecológicos. ¿Cómo hemos podido dejar pasar una oportunidad así los granadinos? La respuesta es sencilla: por el criterio ultraconservador del partido en el gobierno local que ha sacrificado el interés general para garantizarse los votos de unos pocos miles de vecinos preocupados por sus plazas de aparcamiento. Sencillamente no existe acuerdo ni planificación para desarrollar la movilidad ciclista en Granada.

El AVE se iba a poner en funcionamiento en 2015. En el mes de noviembre. No se molesten en comprar billetes. A día de hoy, dudo mucho de que llegue a ser una realidad ni siquiera en 2016 ¿Razones? De partida, la incapacidad para consensuar el trazado y modelo con el resto de las administraciones. De seguida, la cicatería con la que se han enfocado las inversiones en Granada, negándonos la doble vía, el soterramiento, etc., que si han caracterizado las obras en otras provincias. Y de salida, que cuando se anunciaron esos plazos ya eran mentira. Una mentira por boca de una ministra de España. Una mentira conveniente a los intereses electorales del PP de cara a municipales y autonómicas.

Lo del metro es, si cabe, más vergonzoso. Sobre todo porque es una infraestructura cuyo primer tramo lleva completamente terminado casi un año. Porque ya podría estar en funcionamiento y dando servicio a los granadinos y granadinas desde Albolote y Maracena hasta la Caleta, pasando por el Cerrillo, La Cruz y la Zona Norte ¿Por qué está parado? Pues porque la Junta de Andalucía lleva perdidos 8 meses para su puesta en marcha; porque la selección de personal (controladores, conductores, personal de mantenimiento) para su gestión directa, que iba a comenzar en febrero, se paralizó al día siguiente de echar a IU del gobierno autonómico... porque, de hecho, a estas alturas aún no se aclaran dentro del propio PSOE con el modelo de gestión de la infraestructura. Y los granadinos esperando.

La guinda del maltrato a los granadinos la pone el puerto de Motril. Algo tan sencillo como que se dé el mismo trato a las tres líneas de ferry que unen la península con Melilla, parece imposible. Málaga y Almería siguen disfrutando de un trato de privilegio que supone que las operadoras que parten de sus puertos reciban un apoyo conjunto de 15,4 Millones de Euros para abaratar y hacer más competitivo el tráfico desde Málaga y Almería hacia Melilla, dejando al puerto de Granada al margen ¿Por qué este discriminación contra Granada? ¿Por qué esta maniobra para que resulte más caro viajar desde Motril? A este paso, vamos también camino del perder el barco.

Este año 2015 hemos perdido el tren, el metro, el barco y la bicicleta. Nos queda el coche. Sólo el coche. El dios coche para ir al centro y al centro comercial; el coche para ir al trabajo y de vacaciones; el dios coche por la A7, por la segunda circonvalación y las VAUS... Da igual cuánto nos envenene, cuánto suelo, aire y tiempo consuma. Da igual lo ruinoso que sea construir y mantener carreteras, costear millones de vehículos y pagar millones de toneladas de gasoil... todo lo merece la adoración al dios coche. Todo por el bien y beneficio de sus sumos sacerdotes: las compañías automovilísticas y de obra pública que susurran al oído de nuestros malgobernantes (y de los tesoreros de sus partidos).