21 de abril de 2010

¿Por qué se caen las carreteras?



Misterio desvelado:

Imaginemos que tenemos que hacer una carretera que atraviesa un nacimiento de agua. Este nacimiento, fruto de una concesión centenaria a una comunidad de regantes, lo es gracias a un rebaje artificial en el terreno, totalmente inundado, dada la poca profundidad del nivel freático. Este rebaje provoca la aparición de una laguna que se llena de agua de forma natural, drenando el terreno.

Más o menos este esquema es el que seguía la toma del canal de Castilla-Fontana, en Aterfe, dando lugar a un paraje natural bellísimo, pero también a la toma de agua de un canal de riego vital para la actividad de los agricultores de la comunidad de regantes afectados.

Si tenemos que hacer la carretera, lo lógico es hablar con los regantes y ver la mejor manera de salvaguardar los intereses de todos... pero si se es la muy prepotente, leida y entendida administración del Estado español no. Entonces no. Entonces se meten las máquinas, se allana todo y a volar, como muestra la foto adjunta.

Lo malo no es sólo el daño ecológico y paisajísitco. Lo malo no es sólo el problema, grave, creado a una comunidad de regantes y a sus actividades económicas aparejadas. Lo peor, es que al dejar de drenarse el terreno, del que se extraían 200 litros por segundo, la zona volverá a convertirse en un lodazal... lodazal sobre el que va asentada una autovía.

¿Después no queremos que nos pasen las cosas que nos pasan cada vez que caen cuatro gotas?

Los agricultores, con los que he visitado esta tarde la zona, reclaman que se habilite un sistema de drenaje natural, suave, lento, consistente en la instalación de un tubo subterráneo con múltiples tomas de agua laterales a lo largo de su recorrido, que vaya extrayendo el agua que de esta forma, y de nuevo por su propio pié, saldría hasta la toma de la acequia. Tendríamos entonces el terreno de la carretera drenado, la carretera asentada en firme y los agricultores contentos con su agua.

Pero no: sería demasiado bonito. En lugar de eso, la empresa constructora les ha cavado un pozo vertical, en el que les dice que pongan una bomba de gasoil para sacar el agua. Nos explican los regantes que el gasoil vale dinero, que ellos tenían su agua ya y, lo más importante, lo que sabe todo el que tiene un pozo en la vega: que esta tierra tiene en su composición unas finas limas, que se lleva el agua cuando se saca por fuerza de un pozo, y que a los pocos años el pozo se cae y se lleva lo que haya en los bordes. En este caso, la carretera.

"Como nos pongamos a mala leche les hacemos caso y en cinco años nos traemos la carretera, y a poco a poco, Granada detrás", dice Manuel, octogenario labrador, cargado de razón.

Esperemos que las administraciones abran las orejas y no haga falta llegar a tanto...

Por estas cosas se nos caen las carreteras.

1 comentario:

  1. Pos eso, q si un lodazal pútrido y caldo de vectores empieza a drenar y a crear ecosistema, lo suyo es no meterle la excavadora....

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