4 de noviembre de 2011

La temporalidad se duplicó en España en los últimos 5 años.

En 2007, por cada contrato indefinido, se firmaban en España, cinco contratos temporales. En 2011, se firman más de 11 contratos temporales por cada contrato por tiempo indefinido.

Según los datos del Ministerio de Trabajo, no sólo aumenta el paro en España. No sólo se crea poco empleo. Es que, además, el poco que se crea es de pésima calidad.
La temporalidad en el empleo es muestra de fracaso en la política laboral y en el modelo productivo en su conjunto. La temporalidad es un factor clave de falta de competitividad y productividad en las empresas. Especialmente en sectores clave relacionados con las nuevas tecnologías. como demostró en sus conclusiones un estudio de la Universidad de Málaga. que concluía que "uno de los principales factores que condicionan el avance de la productividad española es la elevada tasa de temporalidad que existe entre los trabajadores de industrias con alta intensidad tecnológica. Estos sectores son, además, los que aportan el mayor crecimiento de productividad agregada (del total de los sectores) a nuestra economía".

Pero por encima de todo esto, el empleo temporal es fuente de inestabilidad en las condiciones de vida personales de quienes lo ejercen.  Impide la realización de planes personales a medio o largo plazo, la consolidación de una carrera profesional y el acceso a esas cosas que dan, en el fondo, el sentido a una vida: independizarse, iniciar un proyecto de pareja, tener hijos o poder poner en marcha proyectos personales de otro tipo.

Duplicar la tasa de temporalidad es duplicar la tasa de precariedad. Por eso, denunciamos el fracaso sin paliativos de la política que ha seguido hasta el momento el PSOE, con una reforma laboral, en mayo de 2010 que deterioraba las relaciones laborales con la coartada de "reducir la precariedad laboral". Los datos demuestran que la temporalidad no ha parado de crecer tras la entrada en vigor de dicha reforma.

El PP, por su parte, siguiendo las consignas de la patronal y del FMI, amenaza con otra nueva reforma tan pronto llegue al poder.

El horizonte que PP y PSOE diseñan, tras seguir el camino que han trazado para salir de la crisis, es de un país precario en su totalidad, con una mano de obra sin derechos, insegura, desprotegida y barata, muy poco productiva, pero competitiva en sectores de poco valor añadido por su bajo coste laboral.

PP y PSOE no pretenden ponernos a la altura de Alemania o Suecia, sino bajarnos hasta el nivel de Rumanía o Marruecos, para competir con ellos en los escalones más bajos del mercado globalizado.

Sólo la combinación que propone IU plantea una salida de la crisis interesante para las clases trabajadoras: DERECHOS LABORALES + INVERSIÓN PÚBLICA + REFORMA FISCAL.

1 comentario:

  1. ojo, tengo a un amigo que lo llaman semana si, semana no, una cosa rara, pero legal, gracias a la política de ZP el ruinero de españa

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