4 de agosto de 2016

La mitad de los españoles no pueden pagarse una semana de vacaciones.

Mientras en el Telediario del régimen, como en los mejores tiempos del régimen de antes, nos venden la imagen de un país de vacaciones, la verdad es que hay ya un 48% de familias españolas que reconocen no poder pagarse una sóla semana de vacaciones fuera de sus hogares.

Es sólo un indicador más del país de pobreza creciente que están construyendo las políticas de recorte del PP y del PSOE. Pero es un dato que nos da pie a comparar la situación laboral en España en el contexto europeo. Una comparación necesaria más que nunca. Porque la Gran Coalición en la que andan embarcados Rajoy, Rivera y Felipe González, se va a construir sobre la lógica de "impulsar las reformas estructurales necesarias para que España gane competitividad" y deberíamos preguntarnos ¿De qué hablan? ¿Qué piensan hacernos?

No es normal el dato. De hecho, en la UE, sólo un tercio de las familas se encuentran en esa situación. Y somos los "PIGS" quienes mostramos ese síntoma de la debilidad económica familiar, mientras lo habitual entre nuestros vecinos del Norte es que del 80% al 90% de familias puedan disfrutar de una semana de vacaciones.

La razón, lógicamente, es que en esos países de Europa se gana más. Mucho más. Los salarios pueden ser del 50% al 100% más altos que en España en la mayoría de países industrializados europeos. Y lo más llamativo es que esto no se debe a que trabajen más sino a que, simplemente, les pagan más. El salario medio en España es de 1.985€ Una cifra engañosa, pues con un salario mínimo de 757 € (la mitad que en Irlanda, Alemania, Holanda, Bélgica o Francia) son millones los trabajadores que no llegan a mileuristas ni en sueños. Sin ambargo, aún con ese "efecto estadístico" que sitúa el salario medio cerca de los dos mil euros, estamos bien a la cola de la media europea, donde lo normal para un trabajador es ganar cerca de 3.000 euros mensuales.

¿Es que los europeos se matan trabajando y por eso cobran más? No. La media de horas semanales de trabajo en un empleo a tiempo completo es casi unánime en Europa, en torno a 41 horas semanales. De hecho, en España, con 41,4 horas, estamos ligeramente por encima de la media (41,2 h) y disfrutamos incluso de menos días anuales de vacaciones que la mayoría de los países de Europa (23 en España y 26, 25, 32 y 24 en Gran Bretaña, Italia, Francia y Alemania respectivamente)

Entonces ¿Dónde está el secreto? El discurso oficial es que España necesita ser "más competitiva" y es verdad... pero ¡cuidado! La competitividad no es otra cosa que lo bajo que eres capaz de vender lo que produces en el mercado. Y esto se puede alcanzar de dos maneras: o bajando los costes de lo que produces o dedicándote a producir algo que puedas vender mejor.

Los partidos que preparan el pacto de gobierno, cuando dicen competitividad, lo que están pensando es "reducir costes laborales". Es decir "bajar salarios". Ellos lo llaman "flexibilidad". Pero lo único que quieren doblar es nuestra espalda. La propaganda política del régimen a la que llevamos años sometida, nos dice que hay que trabajar más y cobrar menos. Que no nos esforzamos, que no somos productivos... pero no es verdad. España es una bicoca para la producción capitalista. Con un coste medio de 21€ por hora trabajada, un poco más de la mitad que en Bálgica, Suecia o Francia, hay que irse a Grecia o Portugal par encontrar un mercado laboral con unas condiciones de explotación más jugosas aún que las de España.

El problema es de atraso en los sectores productivos. Producimos cosas baratas o no exportables. Tenemos una economía dedicada a la los alimentos no elaborados y a los servicios no esportables, mientras consumimos productos industriales del resto de Europa y del mundo, con mucho más valor añadido. Una situación de la que no podremos salir si no diversificamos y modernizamos nuestra producción (producir más barato o algo que podamos vender mejor)

Pero la responsabilidad no es de los trabajadores. No es nuestra. Es de un modelo productivo atrasado y de una construcción europea que ha desmantelado la industria española en lugar de modernizarla (también de un gobierno como el PP que se ha dedicado a laminar sectores emergentes como el de las renovables mientras encogía la inversión pública, endeudaba el Estado y aumentaba la presión fiscal a las PYMES)

Ya estamos metidos en agosto, sin gobierno y con la mitad de las familias sin poder irse de vacaciones. No porque no trabajen, sino porque las explotan como a bestias. Visto así, igual no es tan malo que no haya gobierno y que vayamos a unas terceras elecciones. Total, lo peor que puede pasarnos es que sigan estos. Cuestión de clase.

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