13 de diciembre de 2016

15D - 18D ¡A la calle que ya es hora!


El jueves 15 y el domingo 18 saldremos a la calle a exigir mejoras para la clase trabajadora. Quedarse en casa sería ser cómplices de un gobierno que nos miente y ayuda a que nos roben.

Hay dos versiones de lo que pasa en España. Por un lado, el gobierno y los medios del sistema (que son todos) nos dicen que esto va bien. Que se ha hecho lo correcto estos años y que por fin salimos de la crisis. Por otro, los partidos y las organizaciones sociales y sindicales de la izquierda, venimos denunciando que no. Que estos años de crisis han sido un periodo de acumulación de riqueza sin precedentes en manos privadas y que nos han dejado al pueblo empobrecido, dividido y sin expectativas de futuro alentadoras.

Para saber que el gobierno y sus apoyos mienten, basta con salir a la calle o pegar las orejas a los tabiques de nuestros hogares, si es que no tenemos la realidad dentro del propio: 50% de paro juvenil; 3,5 millones de trabajadores que cobran menos de la mitad del salario mínimo interprofesional, casi 2 millones de hogares sin ningún ingreso, la brecha salarial que empobrece a las mujeres, la precariedad laboral (y vital) como modelo normalizado, la gran economía sumergida tolerada y la pequeña como única alternativa...

Hay que ser muy tonto o muy cínico para decir que "estamos saliendo de la crisis". Lo que estamos es metidos en ella hasta el cuello y pretenden que nos acostumbremos a vivir así. Por eso la confrontación es total. Es tan absoluta, que a la versión "oficial" se han sumado los dos palmeros políticos del PP: PSOE y Ciudadanos, que con su apoyo parlamentario mantienen a Rajoy, para que siga gobernando como lo ha hecho. Como lo harían ellos si ejercieran el poder (como ya demostró Zapatero con sus recortes y reformas regresivas en 2011)

No aceptamos que sea "ir bien", tener un salario mínimo que es la mitad del de los grandes países europeos, ni que el PSOE nos diga que reclamar al PP una subida del 8% como gran medida de la legislatura sea una conquista social. A este paso, tardaríamos 32 años en alcanzar (en 2049) el salario mínimo que tienen a día de hoy en Bélgica, Francia o Alemania.

Pero es que, además, tener casi 4 millones de trabajadores que cobran la mitad de ese salario mínimo de miseria es ya insoportable. Unas condiciones laborales que nadie aceptaría si no fuera porque, a la vez, hay un 50% de paro juvenil o casi 2 millones de familias sin ingresos. Una verdadera emergencia humanitaria, muy astutamente aprovechada por los dueños del capital para bajar más y más y más los salarios miestras Rajoy se fuma un puro. Al fin y al cao, para eso le han puesto ahí. Para favorecer que en España haya ya un 13% de trabajadores a tiempo completo por debajo del umbral de la pobreza. Son "pobres con contrato".
porcentaje de familias sin ingresos en España

La riqueza se produce, pero en lugar de distribuirse se acumula. ¿Es que es un logro nacional que el hombre más rico del planeta sea Amancio Ortega? No. Es la imagen del país que están construyendo. Un país en el que 6 de cada 10 Euros producidos por el trabajo se los quedan los dueños del capital, mientras para los trabajadores sólo quedan 4. No es demagogia comunista. Son los datos de Eurostat, como puede verse en el gráfico adjunto. Por cierto, una distribución de la riqueza mucho menos equtativa que la de Gran Bretaña, Alemania, Francia... ¿Casualidad? No. Hay una relación causa-efecto evidente: los trabajadores pobres no consumen y, por tanto, la economía se estanca. No es que esos países tengan mejors sueldos porque van mejor. Es que van mejor porque tienen mejores sueldos.

Esta situación no cae del cielo. Es el resultado de recortes fiscales y laborales encadenados, para convertir España en un gran mercado sin ley. Por eso las grandes fortunas acumulan más riqueza que nunca. ¿Hay una mayoría en España que apoya estas políticas? Nosotros decimos que no. Decimos No a este gobierno y a sus políticas. Y si un pacto entre oligarquías en el Congreso ha permitido que se sigan aplicando, haciendo otra vez presidente a Rajoy, tiene que haber una mayoría en las calles diciendo que ni nos representan, ni los queremos ni son la mayoría democrática de este país. Quedarnos en casa el 15 y el 18 de diciembre, sería la peor decisión que podríamos tomar. Nos han convocado a votar en las calles con nuestros cuerpos, contra este país que están construyendo. No podemos tolerar, con nuestro silencio, que parezca que el golpe de las élites era la única salida.

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