24 de abril de 2018

El Lustro que vivimos peligrosamente

Este miércoles 25 de abril se presenta en la feria del libro de Granada el último libro de Pedro Vaquero: “El Lustro Que Vivimos Peligrosamente”.
Entre el verano de 2011 y el de 2016, Pedro Vaquero escribió cientos de artículos. A veces tres por semana, uno diario o hasta dos en un sólo día… A veces, se producía un silencio impuesto de algunas semanas, por pura imposibilidad física.
Fueron cinco años intensos. Un lustro en el que la Izquierda luchó a brazo partido contra los recortes y el austericidio, mientras Pedro, que no se resignaba nunca, compaginaba esa lucha con la suya particular contra la enfermedad. Su forma de contribuir fue a través de las ideas, y su forma de expandir esas ideas fueron sus artículos. Este libro recoge aquellos que hemos creído que son los mejores de esos años. Los que con más lucidez reflejan el momento político y social; lo analizan y lo ponen hoy ante nuestros ojos.
En esos cinco años, en ese lustro que vivimos peligrosamente, pasó de todo: PP y PSOE pactaron la reforma express de la constitución para introducir la regla del déficit cero; IU se aventuró en el pacto de cogobierno en Andalucía, nació Podemos primero y Ciudadanos después; asistimos atónitos a la gran tragedia griega de Syriza y la Troika; en Italia se impuso una tiranía tecnocrática y por toda Europa resurge el fascismo. Mientras, en España, estallan las luchas contra los desahucios y el capital bancario devora las Cajas a la vez que se nos aplicaban recortes de derechos sociales, económicos y laborales. Empezaba también la cuestión de la independencia en Cataluña; se empezó a hablar de confluencia de la Izquierda, de fin de régimen, de cambio de sistema… Una ilusión abortada por la enésima traición a los votantes de izquierdas, que entregó a Rajoy un segundo mandato.
El tiempo es la materia prima de la política”. Es una de las cosas que Pedro nos decía de vez en cuando para enfatizar que tan importante era una idea, una propuesta o una iniciativa cualquiera, como acertar en el momento de plantearla. Que de la adecuación entre palabra y tiempo nacía la diferencia entre el mero ruido y la posibilidad de captar la atención y el apoyo de aquellos a quienes nos dirigimos, que es la esencia de la política. Quienes hemos cooperado en la preparación de este libro, pensamos que este es el tiempo adecuado de su publicación, para que el esfuerzo intelectual de Pedro sea útil en la conformación de la confluencia política en Andalucía.
Este es por tanto un libro cargado de intención. Pedro siempre escribía con intención, igual que hablaba, miraba, sonreía y hasta torcía el gesto con intención. Su intención fue siempre contribuir a la emancipación de la clase trabajadora y esa es ahora la nuestra.
En la presentación del segundo libro de Pedro Andalucía ante la crisis, la alternativa a nuestro alcance, en 2007, califiqué a Pedro de “un verdadero revolucionario”. Lo contrario de lo que siempre han dicho de él los que se proclaman guardianes de las esencias, como él mismo me recordó sobre la marcha. Cierto; no es su estilo, ni nadie pretenda encontrar en estos artículos, el llamar a la toma de las armas, a la huelga general indefinida, a la acción revolucioinaria aquí y ahora… Porque aquí y ahora ni tenemos armas, ni hay cultura de clase para una huelga general ni hay condiciones para una revolución. La oratoria revolucionaria estéril la dejaba Pedro para los que no tienen nada mejor que ofrecer.
La obra de Pedro es revolucionaria porque es la obra de un verdadero intelectual orgánico de la Izquierda. Está dirigida a evidenciar la lucha de clases que se oculta detrás de los acontecimientos políticos, que los origina, los motiva, como verdadero motor de la historia. Desde las más evidentes reformas laborales a las cuestiones de memoria histórica y desde las tensiones territoriales a la cultura basura o la crisis ambiental, el análisis de Pedro nos sirve siempre para descubrir que detrás de todo, está la secular contraposición entre los intereses del capital y los de los trabajadores. Y que solo mediante la unidad de la clase trabajadora podemos aspirar a mejorar nuestras condiciones de vida.
Precisamente por su intención revolucionaria, estos escritos están dirigidos a la clase trabajadora en la más ámplia acepción del término. La trayectoria sindical de aquel Vaquero que fuera secretario general de la unión provincial de Comisiones Obreras entre 1990 y 1996, le inculcó la convicción, de que no había mas sujeto del cambio social y político que la clase trabajadora organizada en defensa de sus intereses. Su tarea (nuestra tarea) es elevar el nivel de conciencia de quienes están llamados a ser sujetos de la historia y organizarlos. Se trata de favorecer las condiciones subjetivas. De ahí el estilo pedagógico de los artículos. De ahí el afán de contextuaizar cada acontecimiento, poniéndolo en relación con sus antecedentes, con otros hechos o decisiones contemporáneos y, sobre todo, explicar las consecuencias a largo plazo. Un análisis que está siempre seguido de un llamamiento a la organización y a la unidad de la clase. Pero de ahí también el lenguaje llano en el que están redactados. Porque están escritos para ser comprendidos por la mayoría social, no por los especialistas del marxismo en su torre de marfil. Pedro es todo lo opuesto a esos eruditos de la Izquierda que escriben para el aplauso de los otros eruditos. Precisamente por su profundo conocimiento del marxismo, sabía que éste es, ante todo, una herramienta de análisis para el cambio social, no una religión cuyos dogmas haya que predicar a los neófitos.
Pedro siempre dijo de sí mismo que el era “muy laico”, hasta en lo político. Solo en su funeral pidió una bandera del partido comunista. Defendía los símbolos, pero con moderación, porque lo central son las ideas. Decía que en la excesiva exaltación de los símbolos se oculta muchas veces la negativa a enfrentarse con la realidad concreta, que es lo menos marxista que hay en el mundo. Pero también que uno de los mayores errores del análisis de la izquierda es no haber sabido valorar la relevancia de las componentes irracionales del comportamiento humano: que los elementos identitarios, afectivos y hasta inconscientes, son mucho más efectivos que las propias condiciones materiales a la hora de determinar nuestros posicionamientos políticos. De ahí la necesidad de construir organizaciones políticas en constante actualización, capaces de sintonizar con las emociones y cultura del momento, y no ancladas en la tradición.
Como corresponde al momento histórico, la cuestión de la Confluencia aparece reiteradamente en el libro. Es un concepto y un análisis que evoluciona con la dialéctica de los propios acontecimientos, pues ni los sujetos políticos ni las circunstancias permanecen inmutables y así tampoco pueden permanecerlo los análisis. Sin embargo, subyace en todo momento uno de los principios fundamentales del pensamiento de Pedro Vaquero, que a veces explicaba metaforicamente: “En la construcción de mayorías es necesario un movimiento de diástole; pero si luego no hay sístole el corazón no funciona”. A la apertura organizativa, a la convocatoria social, al “nacimiento de mil flores”, debe seguir una fase de cristalización de todo ello en una propuesta y voluntad de actuar sólida, capaz de golpear con eficacia. De lo contrario, todo habrá quedado en mero expresionismo político sin eficacia transformadora.
Quienes hemos colaborado para hacer que este libro salga a la luz, hemos seleccionado los artículos de estos cinco años siguiendo un criterio de utilidad. Hemos escogido aquellos textos que, a la vuelta de los años, nos permiten ver con claridad la trayectoria de los acontecimientos, cómo hemos llegado aquí, qué errores se han cometido, etc. Pero sobre todo, nos ayudan a leer el “gran relato” que se oculta detrás de los hechos particulares del día a día, un relato que no es otro que el del desmantelamiento del estado social-capitalista para sustituirlo por el estado de capitalismo salvaje del que estamos cada vez más cerca. Para ello, hemos dividido los artículos en cuatro bloques que en absoluto pueden considerarse estancos: la política, la izquierda, la economía y los derechos sociales. Dentro de cada uno de esos bloques, los artículos siguen un orden cronológico, por lo que, de alguna forma, releemos la historia de estos cinco años cuatro veces, cada una desde distinta perspectiva, elevando el nivel de comprensión del conjunto con cada una de ellas.
Hay un artículo especialmente largo, el dedicado a la “sostenibilidad como cuestión de clase” que es casi un ensayo. Pedro, como corresponde a su generación, descubrió en su madurez la cuestión ecológica y ambiental, lo que le obligó a incorporar nuevas categorías y facetas a su análisis de la realidad. Este artículo es un compendio de ese proceso de integración de la visión ecológca en el análisis más tradicional de la izquierda, por lo que resulta de extraordinario interés y lo hemos incluido a pesar de que, por su longitud, difiere notablemente del resto de los materiales.
Este libro es de Pedro Vaquero. Está dirigido a quienes tanto hemos aprendido y disfrutado de él y a quienes, sin haberlo conocido, tienen ahora la oportunidad de aprender y disfrutar con él. Nos lo debía. Nuestros apellidos no importan. Gracias Maite, Paco, Manolo, Eduardo, Pepe, Carmen, Josevi y Choni por el trabajo de lectura, discusión y selección de los textos; gracias, Amelia y Olga, por ayudarnos con las fotos y por autorizar la publicación. Gracias, Alberto, por escribirnos el prólogo y sobre todo gracias a la gente de la editorial Atrapasueños que desde el primer momento nos animó a prepararlo.

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