21 de abril de 2012

Gordillo miente y le echa la culpa al árbitro

Gordillo ha montado una votación paralela para deslegitimar el referendum del día 24. La "razón" que aduce, es que "en dicha consulta no se plantee la opción de apoyar simplemente la investidura del candidato socialista, José Antonio Griñán, y ejercer la oposición parlamentaria."

Esto es Mentira. Y Gordillo sabe que miente.

Esa opción existe, y es, sencillamente, marcar NO al "Acuerdo por Andalucía" que hemos negociado con el PSOE. Lógicamente, al no haber acuerdo político, pasamos a la oposición, dejando al PSOE sólo, gobernando solo con su programa (que es lo que defiende la CUT). Así está explicado en la web de IU desde el mismo día que salió el acuerdo (18 de abril)

Yo estaba en la Ejecutiva andaluza que redactó la pregunta, y quedó muy claro que si ganaba el NO al Acuerdo con el PSOE, nos iríamos a la oposición sin acuerdo ninguno, tal y como mandan las bases.

La CUT, en esa ejecutiva, pidió otra redacción de las preguntas, con otro texto, en un lenguaje mucho menos claro, pero con el mismo significado.

¿Cuál es el problema? El problema es que Gordillo se comprometió a cumplir con el resultado del referendum vinculante, pero lo hizo antes del resultado electoral, un resultado que no esperaba, que ha empoderado de tal manera a IU que ha hecho posible un Acuerdo Político que no creíamos posible hace sólo 6 semanas.

El resultado es que Gordillo sabe que su posición es minoritaria, y como mal perdedor, ahora pretende llevarse la pelota y romper el partido. Eso no es democrático. Eso no respeta a las bases de IU. Es una cacicada destinada a vestir de legitimidad su decisión de hacer lo que le de la gana en el parlamento al margen de la democracia interna de IU.

Pido a todas las personas que crean que IU debe símplemente votar la investidura y pasar a la oposición, que ejerzan su derecho, que voten NO a la primera pregunta, pero que no se dejen llevar por manipulaciones. Yo votaré que sí al pacto, porque creo que es lo que más favorece a la clase trabajadora, y después haré y defenderé el resultado que salga democráticamente, sea el que sea.

La derecha más cavernaria, como es el ABC, ya se ha apresurado a aprovechar la ocasión. Mientras IU está realizando en Andalucía un proceso de democracia participativa sin precedentes, ellos, utilizan a Gordillo para decir que Las bases de IU organizan un referendum paralelo ¿Es que ahora el ABC es revolucionario?

Esta mañana hemos celebrado una asamblea en la que han participado 100 personas de 30 colectivos sociales de Granada. Nos han expuesto sus preocupaciones, sus temores y sus esperanzas, para concluir que nos metamos a gobernar, que contemos con ellos para forzar un cambio por la izqueirda. Nos debemos a esa gente y a nuestra militancia. Pero claro, esa noticia no saldrá en ningún medio de la derecha.

El día 24 la participación en el referendum debe ser masiva para amargarle el día a la derecha y a quienes se convierten en sus complices y ayudantes en la tarea de dividir a IU.

19 de abril de 2012

Un problema dificil que hay que afrontar con unidad

El compañero Paco "Morgan", concejal de IU en Almuñecar y autor del blog morganrojo ha enviado esta reflexión sobre el proceso de debate y conculta en el que estamos inmersos y sobre el futuro de IU en Andalucía. No estoy de acuerdo con todo lo que dice, pero me parece una reflexión serena y que pone en el centro de todo la unidad de IU. Algo qe si duda debemos tener muy en cuenta.

Reproduzco aquí su artículo, y os invito a visitar su blog: morganrojo

Un problema difícil que hay que afrontar con unidad

Francisco Fernández. IU Almuñécar

La decisión de IU acerca del próximo gobierno en Andalucía es complicada y tiene sus consecuencias, hagamos lo que hagamos. La decisión de IU en Andalucía será distinta de la tomada en Extremadura por tres motivos:

Primero, la situación actual, con un PP al frente del gobierno central aplicando recortes en plan salvaje, es distinta a la que había cuando IU de Extremadura tuvo que tomar su decisión.

Segundo, el PP andaluz es bastante menos pragmático e inteligente que el PP extremeño. Así como fue posible hablar y arrancar al PP extremeño varios compromisos (básicamente sobre regeneración democrática y el futuro de la refinería), en Andalucía esta situación ni siquiera es posible imaginarla.

Tercero, los dirigentes de IU en Andalucía están firmemente convencidos de que lo procedente es llegar a un acuerdo lo más amplio posible con el PSOE y están trabajando, a mi juicio demasiado descaradamente, por este objetivo desde antes de las elecciones.

Por estas y otras razones, la mayoría de los militantes de IU en Andalucía descartamos la opción de dejar gobernar al PP mediante la abstención.

Hay un grupo ciertamente importante que defiende votar la investidura de Griñán y pasar a la oposición inmediatamente. Esta postura es coherente y tiene un gran atractivo entre buena parte de la militancia. Es fácil de vender a la opinión pública. En contra, no es fácil de administrar pues deja a los parlamentarios de IU sin capacidad alguna de influir en la práctica ya que ante los sucesivos y previsibles órdagos del PSOE votación a votación, ley a ley, presupuesto a presupuesto, la alternativa que se planteará a nuestros representantes será tragar una y otra vez o forzar una ruptura que nadie entendería y de la que saldríamos mal parados a nivel electoral y organizativo.

Para garantizar la estabilidad del gobierno y asegurar una legislatura tranquila en la que se llevan a cabo algunos de los puntos programáticos importantes de IU, están la entrada en el gobierno y el pacto de legislatura.

Entre un pacto de legislatura y una coalición de gobierno hay dos diferencias básicas: En el pacto de legislatura podemos arrancar ciertas concesiones y quedamos a nivel de imagen tan vírgenes como con el voto de investidura. En contra, es más difícil asegurar el cumplimiento de esos compromisos pactados y se renuncia a la rentabilidad electoral que proporciona a los gobernantes unas medidas bien recibidas por la población.

La entrada en el gobierno crea problemas de imagen si no se contrarresta adecuadamente la acusación de venderse por sillones y crea problemas internos si no es respaldada por una mayoría abrumadora. Tiene también problemas serios si no hay dinero y tienes que administrar la miseria. En cambio, garantiza mejor que ninguna opción la defensa de una parte importante de nuestro programa y permite, si se trabaja bien, rentabilizar nuestras acciones de gobierno, rompiendo la imagen de que este partido sólo sirve para protestar y no ofrece soluciones reales a los problemas cotidianos.

El debate que se está produciendo en nuestro seno sobre todas estas opciones es posible porque el PSOE está arrinconado y no tiene otra opción de gobierno. Si las urnas lo hubiesen permitido, el PSOE habría vuelto a elegir un gobierno con el PA, o con UPD, o con cualquier otro. Ahí no caben engaños. Ahora nos lanzan piropos porque nos necesitan. Sus alabanzas son tan falsas como las de esos dirigentes populares que alaban la integridad y coherencia de aquellos compañeros nuestros que piden la abstención.

Eso, a nosotros nos tiene que entrar por un oído y salir por el otro. Busquemos lo más sensato y productivo para IU pensando en cuatro años, con prudencia pero a la vez con la valentía que nos da pensar que podemos hacerlo bien.

Si el PSOE está tan desesperado que admite llevar al BOJA una parte importante de nuestro programa y darnos el mando en tres consejerías vitales (siendo una de ellas, por ejemplo, Empleo), debemos entrar al gobierno con todas las consecuencias.

Si el PSOE es consciente (gracias a la actitud –a mi juicio no muy fina- de nuestros negociadores) de que tendrá nuestro apoyo con una ambigua declaración de intenciones y dos o tres cesiones de escaso relieve, IU no debería entrar al gobierno porque para administrar la ruina y la mediocridad, mejor que la administren quienes han sido sus mejores administradores en los últimos treinta años.

Hagamos lo que hagamos, es conveniente que por la dirección se tenga de verdad en cuenta la opinión de la militancia. Forzar demasiado la máquina para lograr un resultado determinado puede ser la tumba de la organización. Votemos las bases, actué la dirección con respeto a esa votación y acatemos todos el resultado, porque jugar a la ruptura en una organización que tiene el diez por ciento del voto es un suicidio.

Pero no quiero acabar esta reflexión sin un comentario que podía haber ido al principio del artículo y que, sin embargo, he preferido dejar para el final.

Todo lo que está ocurriendo en Andalucía en el último mes se debe a la seriedad, entereza y firmeza de la que dieron muestras suficientes la dirección y la militancia de IU en Extremadura cuando tuvieron que tomar una decisión difícil. Considero que su decisión fue un acierto total teniendo en cuenta la actitud del PSOE y el PP extremeños, y teniendo en cuenta la situación política a nivel estatal con un PSOE lanzado a tumba abierta por la vía de los recortes y el neoliberalismo.

La firme actitud de IU en Extremadura ha convencido a los dirigentes del PSOE de que el apoyo de IU no era algo automático, gratuito y que se daba por descontado. Ahora saben que tienen que ganárselo. Sin la actitud de IU en Extremadura, posiblemente el PSOE andaluz se hubiese mostrado tan chulesco y prepotente como se mostró el PSOE extremeño. Algo han aprendido.

Así pues, doy las gracias a IU de Extremadura por el gran favor que nos han hecho a toda la organización. Aprovecho para criticar la actitud miope de los dirigentes de IU que no aprenden a ser prudentes e insisten en decir en las campañas electorales qué es lo que vamos a hacer o dejar de hacer el día después de las elecciones. Y pido unidad para seguir creciendo sea cual sea el acuerdo que tomemos el día 24 de abril.

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Salud
Morgan

16 de abril de 2012

Ser divinos o pactar con el diablo.

Saber diferenciar en estos momentos un pacto de una alianza es tan importante como saber distinguir la moral esencialista (común a religiones y fuerzas conservadoras tradicionales) de la ética utilitarista (propia del liberalismo) y ambas de la ética marxista.

Un pacto es un acuerdo coyuntural, basado en el cumplimiento de determinadas acciones. Un contrato. Un intercambio. Pueden pactar amigos o enemigos, rivales, competidores... policías con secuestradores, campesinos con ganaderos, putas con monjas y Molotov con Ribentrop. Siempre en función de una circunstancia externa. Cada uno de los que firma el pacto entiende que va a salir más fuerte, o siquiera menos débil de su cumplimiento que si, simplemente, aceptara pasivamente la inevitabilidad de las circunstancias externas. Los pactos son siepmre tácticos.

Una alianza es otra cosa. Se da entre sujetos que comparten un proyecto vital, sus objetivos a largo plazo. Se comprometen en la alianza las esencias y bases de los dos sujetos. De hecho, cada uno de los contrayentes asume que su naturaleza va a salir transformada del proceso, porque por la alianza surge una nueva entidad, mayor que la suma de sus componentes. Alianzas son los matrimonios, La Unión Europea, La OTAN o el Partido de la Izquierda Europea. Las alianzas son, por naturaleza, estratégicas.

Escucho valoraciones sobre el posible acuerdo IU-PSOE en Andalucía que utilizan la palabra Pacto, pero lo que valoran es una alianza. Una alianza que nadie está proponiendo. Se plantea así un debate equivocado (o manipulado)

Escucho valoraciones sobre ese posible acuerdo basadas en la moral de las esencias, de la pureza ¿Es que ahora el PSOE es ya bueno? ¿Es que ahora IU se ha vuelto una fuerza prosistema? ¿Vamos a renunciar a décadas de coherencia? ¿¿?? Hay que ser extremadamente conservador, y tener el cerebro inundado de moral judeocristiana para emplear esos criterios. Escucho otras valoraciones basadas en la ética utilitarista ¿Vamos a ganar votos? ¿A perderlos? ¿Cuánto presupuesto se puede gestionar? ¿Cuáles serían las consecuencias para X de que hagamos Y? Este tampoco es el tipo de criterios con que debemos afrontar el posible pacto.

Desde el punto de vista marxista sólo cabe un criterio ético: el de la lucha de clases. Es éticamente correcta aquella línea de acción que más favorezca a la clase trabajadora en la correlación de fuerzas frente al capitalismo.

Estamos viviendo una ápoca de agresiones sin precedentes contra los trabajadores. Agresiones que emanan de Madrid y Bruselas con la pretensión de extenderse hasta Andalucía. IU tiene la responsabilidad de usar la mejor arma revolucionaria que en estos momentos tiene a su disposición: el gobierno de la Junta de Andalucía, para fortalecer a la clase trabajadora frente a esas agresiones.

A través de un pacto con el PSOE podemos acceder a herramientas presupuestarias y de poder que nos permitan:
  • Dar derecho de interlocución y codecisión a las organizaciones sociales y ciudadanas frente al poder.
  • Regenerar las instituciones limpiándolas de corruptos (y sin dejar entrar a otros).
  • Influir en la formación ideológica de una generación de estudiantes, parados y obreros.
  • Fortalecer a las organizaciones agrarias.
  • Crear una entidad financiera pública bajo control democrático.
  • Garantizar los servicios públicos, gratuitos, universales y de calidad para todos los trabajadores.
  • Democratizar los medios de comunicación en Andalucía (RTVA, medios comunitarios, derecho de acceso...) frente al monopolio capitalista que pretende el PP.
  • Sentar las bases para un modelo de desarrollo productivo sostenible que priorice la economía real y margine la especulación.
Después de 4 años, los trabajadores y trabajadoras de Andalucía, tendrán más fuerza para construir el socialismo si IU está en el gobierno que si se lo dejamos sólo a un PSOE que puede pactar 3 de cada 4 leyes con el PP (como ya hicieron en la época de la Pinza). Por tanto, lo correcto es pactar. Pactar con el diablo. Como siempre.

Me permito una reflexión autobiográfica:

Hace 20 años hice un pacto. Pese a declararme objetor de conciencia, entré, como parte del personal de la Agencia Estatal de Meteorología, a trabajar en una oficina meteorológica, dentro de una base militar. El salario y el abundante tiempo libre me permitían dedicar gran parte de mis esfuerzos a la movilización social: los barrios excluidos, la defensa de los derechos de los inmigrantes, el movimiento contra la deuda externa, los foros sociales, el movimiento antiglobalización, las plataformas contra las guerras de Yugoslavia, Afganistán o Irak... mucho más recientemente, trabajar el equivalente a una dedicación exclusiva de 40 horas semanales a la coordinación de IU sin costarle un euro a la organización o a la ciudadanía.

Tuve en aquel momento tentaciones de dejarme llevar por otros criterios. De haber adoptado una postura de pureza, de radicalidad basada en la irreprochabilidad ejemplar de la propia conducta. Tenía desde luego una educación en la tradición de la moral católica que me impulsaba a ello.

Nunca he considerado que tenga establecida una alianza con el Ejército, pero si un pacto con mis propias circunstancias. Un pacto que me ha permitido durante 20 años ser, en la práctica, un medio liberado para los movimientos sociopolíticos en Granada. ¿Cómo evaluar el pacto? Desde luego, a favor de la izquierda. Es mucho más lo que mis ideas, mis causas y mis objetivos sociales y políticos han recibido que lo que he entregado en ese pacto.

Todos tenemos pactos. Estamos contra la banca, pero firmamos hipotecas. Defendemos el transporte sostenible, pero tenemos coche y enchufamos nuestros equipos a la red sin poder evitar que consuman watios producidos en centrales nucleares... No renunciamos a nuestros objetivos ni ideas, pero tampoco vamos a renunciar a trabajar por la transformación del mundo desde dentro de este mundo y con las herramientas que tenemos a nuestra disposición.