28 de diciembre de 2011

Desde 2002, los salarios bajaron un 10%

La inflación es un síntoma de la lucha de clases, y vamos perdiendo. Este es el resumen. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en los úiltimos 8 años los trabajadores españoles hamos perdido un 10% de  nuestro poder adquisitivo. Esto, descontando los 5 millones de parados y haciendo media del suelo de un mileurista con el de un directivo de nómina astronómica.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado recientemente un informe del que hoy se hace eco el diario Público. Según los datos del informe, entre 2002 y 2009, la inflación subió un 23%, mientras que los salarios lo hicieron en un 14%. Eso sí. El informe destaca también que los alimentos básicos, la denominada "cesta de la compra" subieron un 48%, mientras que la vivienda lo hizo en más de un 60%. Es decir, que el coste de la subsistencia subió en el entorno del 50% en un periodo en el que los salarios (para el que lo tenga) sólo subieron un 14%.

Es curioso que ningún economista sesudo, a la hora de analizar la crisis, se pare en este tipo de datos. Porque lo que significa esa avalancha de porcentajes, es que los trabajadores y pensionistas españoles, hemos acumuado una inmensa pérdida de capacidad de compra en estos últimos 8 años. Que esa pérdida de poder adquisitivo se ha compensado con un endeudamiento masivo. Unos préstamos para consumo que ahora quien más, quien menos, todos estamos pagando. Tengamos en cuenta que el alargamiento de los plazos de los préstamos hipotecarios, son otra forma indirecta de créditos al consumo, pues a fin de cuentas se libera capacidad adquisititva para el consumo a cuenta de un préstamo que condiciona una parte altísima de los ingresos de la vida laboral de un trabajador para la satisfacción de ese préstamo.

Ahora ya se ha pasado el tiempo de conseguir préstamos para poder consumir. Ya no hay préstamos que permitan mantener el nivel de consumo. El consumo interno debe ir al ritmo de ese -10% de poder adquisitivo. No sólo eso, sino que, además, la mayoría de la población está ahora pagando préstamos por consumos contraidos hace 2, 5 u 8 años, con lo que su poder adquisivo es aún menor.

¿Cómo va a despegar el consumo interno? En estas condiciones es imposible. Más aún, con los adelantos que vamos teniendo de las políticas que piensa aplicar Rajoy, que hablan de minijobs, contención salarial, abaratamiento de despido y reducción de empleados públicos.

La inflación es un síntoma de la lucha de clases. Los dueños del capital usan la subida de precios como una forma indirecta de reducir el valor real de los salarios. En lugar de pagar menos a sus trabajadores, les pagan lo mismo, o incluso más, pero esas monedas, en realidad, valen menos, pues las mercancías que los capitalistas venden, valen más. Así mejoran su beneficio en un terreno (el de la fijación de precios) en el que no tienen que sentarse a negociar con los representatnes sindicales.

El problema que genera entonces el capital es que, al hacer lo mismo todos, los capitalistas acaban por asfixiar a la gallina de los huevos de oro (es decir, a nosotros, los trabajadores) que ya no podemos comprar sus productos y/o hacer frente a los pagos de sus créditos... y así acabamos en esta crisis de demanda.

La escasez genera escasez, y la abundancia genera abundancia. Por desgracia, este esquema, que vale, para un país, no es válido en el mundo globalizado. Las (cada vez menos) empresas que operan en España, obtienen beneficios de forma creciente en el sector exterior. Los clientes del capital español están, cada vez más, en el extranjero. Ya sea vía exportaciones, ya sea vía turismo (que es una forma paradójica de exportación) El caso es que los capitalistas pueden seguir vendiendo aunque los españoles no podamos comprar, porque sus clientes son otros. Siguen asfixiando a la gallina porque, milagrosamente, eso les permite cosechar huevos de oro en la gran de al lado.


Ni el social-liberalismo del PSOE se ha atrevido, ni la derecha de toda la vida sirve para rescatarnos de este ciclo perverso. ¿Por qué?

Porque para salir del pozo, hay que hacer girar la polea al revés (de lo contrario, el cubo se hunde más). Hay que reducir los beneficios empresariales e incrementar, por un lado los salarios y, por otro, los ingresos del estado (los impuestos) para que el propio estado, con inversión pública, genere empleo y actividad económica. Eso, si se piensa en los españoles, en su bienestar y en sus necesidades... porque no tiene que ser así, necesariamente ¿No?

Tenemos un presidente que, al parecer, es lider del partido más españolista y patriótico que hay en el panorama nacional (nunca mejor dicho) En breve comprobaremos que el suyo es un nacionalismo de panderete y no verdadero amor a su país (o sea, a sus paisanos) En los próximos meses, vamos a ver qué decisiones toma Rajoy. Si va a empezar a darle un poco de aire a la gallina (nosotros) o va a dejar que la sigan asfixiando porque, a fin de cuentas, los dueños del capital en España, ya cogen los huevos en otras granjas. En ese caso, el final está claro. Los españoles, sólo serviremos para caldo, como gallina vieja que somos.

21 de diciembre de 2011

Cómo PP y PSOE arruinan a PYMES y autónomos.

Nadie, más que los gobiernos de la derecha, daña los intereses de los pequeños empresarios y los autónomos. Una revisión a algunas de las decisiones de los últimos gobiernos de la derecha (sea la Liberalcatólica del PP o sea la socialliberal del PSOE), demuestra que, en efecto, los últimos gobiernos han cooperado a la destrucción de millones de pequeñas empresas en España.

1. La liberalización de horarios comerciales.
     La politica de desregulación de horarios en el comercio, fue iniciada por Aznar, en la época de extensión de las grandes superficies, y es ahora consumada por Aguirre. Esta práctica, amenaza con extenderse a toda España. Basta con atender al debate de investidura de Rajoy, en el que éste, preguntado una y otra vez a este respecto por Duran i Lleida, se negó a comprometerse contra la generalización de la desregulación horaria del comercio. Requisito éste que le planteaba CIU, nada menos que para plantearse el voto favorable a la investidura del actual presidente.
     Como todo el mundo sabe, la desregulación de horarios es una verdadera arma de destrucción masiva del pequeño comercio, que no puede competir con las grandes superficies o cadenas, que se hacen con el monopolio del comercio en horarios de noche, mediodía o festivos. La razón estriba en que la estructura de costes del pequeño comercio familiar y de una tienda de cadena (no digamos ya de unos grandes almacenes) es completamente diferente. Mientras el primero no cuenta, en muchas ocasiones, con trabajadores (si acaso uno o dos) el segundo cuenta con mucho personal a tiempo parcial, eventual, discontinuo... que representa tan sólo una parte de sus costes. Puede incrementar ligeramente el coste en mano de obra y vender con mayor rentabilidad. Al pequeño, por el contrario, le es materialmente imposible abrir más horas, salvo que incurra en condiciones de autoexplotación o ilegalidad en el trato de sus trabajadores.
     La liberalización de horarios revela una opción de clase por parte del PP. Una opción en la que se sacrifica a millones de pequeños comerciantes para favorecer a unas decenas de marcas comerciales.
     Para prueba, basta con ver las posiciones respectivas de la gran patronal y de las asociaciones de comerciantes, que representan a los pequeños, como pueden ser las de Asociación del Centro Comercial Abierto de Granada o la Asociación de Comercio de Castilla la Mancha Mientras los pequeños luchan por su supervivencia, la gran patronal celebra las prebendas de sus amigos del PP
     Los comerciantes de Málaga denuncian que por cada puesto de trabajo que cree la liberalización de horarios, se destruirán 2,5 empleos

2. El Recorte en el acceso al crédito.
     La desregulación en el sistema financiero, la "profesionalización" de las cajas y la destrucción del grupo de banca pública, comenzados por Aznar, pero continuados por Zapatero, supusieron una renuncia a la intervención política, democrática, en el sistema crediticio.
     Llegó la crisis (en su dimensión financiera) y el gobierno del PSOE se negó a intervenir con la creación de créditos abundantes y eficaces, a través del ICO, por ejemplo, o a través del sistema de Cajas de Ahorro. Se podía haber hecho incluso a nivel autonómico con la creación de institutos de crédito para la pequeña empresa o con ayudas tipo "rescate" a las sociedades de garantía mutua que ecisten en Andalucía, sin ir más lejos. Nada de esto se hizo.
     Cientos de miles de autónomos y pequeños empresarios vieron, de un día para otro, como las entidades bancarias les reducían hasta en un 95% las líneas de crédito que tenían abiertas (sin ningún tipo de penalización, por cierto) desestructurando por completo el modelo financiero de estas pequeñas empresas. Todos conocemos pequeños empresarios que antes de cerrar han preferido recurrir a hipotecar su vivienda particular para mantener a flote su negocio y los 4 ó 5 puestos de trabajo.
     De nuevo, la opción no es neutra. Abandonar a su suerte a las PYMES en medio de la tormenta financiera ha favorecido a los gigantes de cada sector, que pueden acudir a financiarse a nivel incluso internacional y que están devorando el mercado que hasta el presente ocupaban miles de PYMES. En poco tiempo, como ya preveía la doctrina marxista, los pequeños empresarios serán convertidos en asalariados dependientes.

3. La precarización laboral.
     Algunos pequeños empresarios, que han logrado ahorrarse 100 ó 200 Euros por trabajador y mes con las sucesivas contrarreformas laborales, han creido que tales políticas les beneficiaban, identificando que el PP o el PSOE, según el caso, legislaban a favor de las PYMES.
     Es un error.
     En la PYME, los costes salariales representan porcentualmente mucho menos que en la gran empresa. En primer lugar, porque el propio empresario es un trabajador más. Ya se asigne un salario o viva de los beneficios, el caso es que en una empresa familiar, de cada 4 ó 5 trabajadores, sólo 3 ó 4 tienen nómina que se pueda recortar gracias a la precarización del empleo.
     Por otra parte, en la PYME, por falta de economía de escala, los costes de gestión, transporte, insumos, energía, etc. representan porcentualmente mucho más que en la gran empresa.
     Al final, lo que tenemos es que en un mismo sector y para una misma actividad, la diferencia en costes salariales para una PYME y una gran empresa puede estar en que para la PYME éstos representan un 50% y para la gran empresa, un 60%, por ejemplo. Cuando reducimos, gracias a contrarreformas laborales en un 20% los costes salariales, nos encontramos que la PYME reduce en un 10% sus costes, mientras que la gran empresa los ha reducido en un 12% ¿Concĺusión? la PYME ha perdido competitividad.
     En el caso extremo del comercio que antes apuntába, imaginemos qué representa el abaratamiento de costes salariales para un colmado regentado por un matrimonio con una trabajadora (el Covirán de mi barrio, por ejemplo), frente al MERCADONA de la esquina. Si el ahorro es de 150€ por contrato, al repartirse éste, mi vecino sólo estará ahorrando en costes 50€ por trabajador (los dueños no tienen contrato) mientroas que el MERCADONA, efectivamente, estará reduciendo sus costes en 150€ por trabajador. Cuando este ahorro se traslade a los precios, mi vecino habrá perdido competitividad.

4. La política de infraestructuras y urbanismo.
     La proliferación de adosados, barrios dormitorio, autovías, grandes superficies comerciales, etc. que ha caracterizado el urbanismo de las dos últimas décadas en cualquier territorio gobernado por PP o PSOE, ha tenido como consecuencia el fomento del consumo de fin de semana en gran superficie comercial con uso del vehículo privado. Todavía en lugares como Granada se espera como agua de mayo la apertura del Centro Comercial Nevada, que destruye la Vega y que dicen "generará miles de empleos" cuando la realidad es que destruirá muchos más. Así lo denuncia Ecologistas en Acción, en un análisis que comparto al 100%.
     Por otra parte, la política de infraestructuras, tiende a la hipercomunicación de centros, y a la marginación de periferias. El AVE va a suponer el alejamiento de multitud de comarcas, por las que va a pasar de largo como un vector de desarrollo inaccesible, que succionará la riqueza de estas zonas para favorecer su acumulación en las capitales.
     El incremento de las comunicaciones, tanto físicas como virtuales, se realiza en un enfoque nada neutro de desregulación total, libre mercado y exaltación de la competencia. El resutado es, una vez más, que los pequeños se ven impotentes ante el avance imparable de los grandes capitales.
     Es el fenómeno de los "agujeros negros" de la globalización que predecían, hace casi dos décadas los críticos de este sistema que parece cunplir la maldición evangélica de que "al que tiene, se le dará, y al que no tiene, hasta lo poco que tiene le será quitado".

5. La proliferación de normas, regulaciones y barreras burocráticas.
     Es paradójico, pero mientras por un lado se desregula, por otro se asfixia a la pequeña empresa con cientos de normas absurdas, creadas desde un despacho pensando en grandes corporaciones con cientos de empleados y asesores, pero que se trasladan sin adaptación alguna a pequeños empresarios o autónomos que se encuentran que para poner un taller necesitan estudios de salud laboral, medio ambiente, arquitectos técnicos, accesibilidad, normativas europeas incomprensibles... al final, se están creando barreras a la actividad de la pequeña empresa.
     Para muestra: si un pequeño propietario o un Ayuntamiento decidiera aprovechar un pequeño salto de agua en una zona rural, instalando una pequeña central hidroeléctrica, tendría que seguir los siguientes pasos:
  1. Presentación de una instancia en el Organismo de cuenca solicitando la concesión.
  2. Anuncio de la solicitud en el Boletín Oficial de la provincia donde van a realizarse las obras.
  3. Presentación de la documentación requerida y proyectos en competencia.
  4. Examen por la Comisaría de Aguas de la documentación presentada.
  5. Informe de compatibilidad con los planes hidrológicos.
  6. Publicación del anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia.
  7. Remisión de expediente a la Comunidad Autónoma para que ésta emita informe en las materias de su competencia, y se solicitan otros informes preceptivos a otros organismos.
  8. Remisión por parte de los Ayuntamientos a la Comisaría de Aguas de las reclamaciones presentadas, que a su vez remite al Órgano de Industria las de su competencia.
  9. Se informa al peticionario de las reclamaciones para que pueda contestarlas ante el Órgano correspondiente.
  10. Confrontación del proyecto sobre el terreno por la Comisaría de Aguas con los afectados.
  11. Informe de la Comisaría de Aguas sobre el proyecto de aprovechamiento, proponiendo las modificaciones necesarias para la concesión.
  12. Informe del Órgano competente en materia de industria y energía.
  13. Audiencia de los reclamantes.
  14. Informe de la abogacía del Estado.
  15. Notificación al peticionario de las condiciones bajo las cuales puede otorgarse la concesión, si es procedente.
  16. Respuesta del interesado a las condiciones. 
  17. Publicación en el B.O.P de la concesión.
     ¿Alguien se imagina al Ayuntamiento de un pueblo de 2.000 habitantes o a una comunidad de regantes compitiendo en este terreno con IBERDROLA? Al final, como siempre, parece que todo esté diseñado para que el gran capital se haga con todo el mercado.

     No quiero alargar más el post. Pero me parece importante resaltar uno de los elementos claves de lo que tiene que ser la propuesta política de La Izquierda en el futuro inmediato: el apoyo a la pequeña y mediana empresa y al trabajador autónomo como verdaderos aliados de clase frente al capitalismo rampante.

     Agradecería opiniones y, sobre todo, aspectos que no haya incluido en este análisis.

16 de diciembre de 2011

Los minijobs y el fin de la esclavitud.

La versión romántica de la Guerra de Secesión norteamericana, nos presenta a unos idealistas, encabezados por Lincoln, que en nombre de los derechos humanos emprenden una cruzada para liberar a los esclavos negros del Sur, y llevarlos a vivir al paraiso igualitario de la democracia burguesa de libre mercado.

Cuesta trabajo encontrarlos, pero existen análisis materialistas serios y rigurosos, que demuestran que dicha "cruzada" no tuvo lugar hasta que las oleadas de inmigrantes europeos, desesperados, bajaron de tal forma el coste de la mano de obra en los Estados Unidos, que el salario que un industrial del norte debía pagar, era menor que el coste de amortización, alimentación, vestido, protección y alojamiento de un esclavo.

Desde un punto de vista marxista, de forma coyuntural los salarios en Estados Unidos habían llegado a un grado tal de deterioro, que se habían situado por debajo del coste de reproducción de la fuerza de trabajo.

Sencillamente, aportaba más beneficio contratar por pocos centavos a un centenar de irlandeses, rusos y polacos muertos de hambre, que mantener y vigilar a un centenar de esclavos. Es verdad que con esos salarios la mano de obra vivía en unas condiciones deplorables, se deterioraba y perdía rápido su productividad, pero... ¡Llegaban más desde los barcos todos los días! ¡Y gratis! Era una maravilla, el sueño del capitalista. Así se pudo abrir paso sin oposición la idea de la liberación de los esclavos.

Desde un punto de vista marxista, diríamos que las condiciones materiales determinaron la ideología, como es natural.


Ahora llegan los minijobs. Hay 5 millones de parados en España, deseando trabajar en cualesquiera condiciones y por lo que sea. ¿400 €? Pues sean 400 €. Es verdad que con eso no se paga vivienda, vestido, alimentación, seguridad social y desempleo. Es verdad que no puedes plantearte poenrte malo, y de tener hijos ni hablemos, pero... mejor 400 € que nada. Y lo dice así, con esas mismas palabras la misma patronal que lo propone.

Los minijobs, suponen, de nuevo, pagar salarios por debajo del coste de reproducción de la fuerza de trabajo... es un ciclo destructuvo, en el que las personas son tratadas como mano de obra prescindible, cuya vida es despreciable, pues pueden ser sustituidos con facilidad por uno de los 5 millones del "ejército de reserva" del paro.

Los minijobs son el equivalente del S XXI de aquellas condiciones tan deplorables del XIX que permitieron abolir la esclavitud porque había la posibilidad de implantar unas relaciones laborales aún más lucrativas que las de los esclavos. Ahora lo que se va a abolir no es la esclavitud, sino el estado del bienestar en su conjunto. En su lugar tendremos la selva del libremercado, donde un hombre o una mujer valen menos que los medios que necesita para vivir.


Y luego se escandaliza la derecha porque Cayo Lara haya pronosticado un invierno "caliente" en defensa de los trabajadores y los derechos sociales. ¿Qué esperaban? ¿Qué esperamos? Vienen meses donde las asambleas, las convocatorias y la organización social va a ser clave si no queremos acabar sometidos a unas condiciones de explotación inimaginables.

3 de diciembre de 2011

Lo que debe hacer IU en Andalucía.

¿Qué vais a hacer en Andalucía? ¿Vais a hacer como en Extremadura? ¿Vais a poner al PSOE o el PP? Todavía no se han convocado las elecciones y ya nos duelen los oídos de escuchar estas preguntas una y otra vez. Es normal. La gente sabe que PP y PSOE están muy igualados en Andalucía y que el resultado de las elecciones, en última instancia, va a depender, en lo cuantitativo, del respaldo que obtengan PP, PSOE e IU. Pero también, en lo cualitativo, de cómo IU administre su fuerza.

La Izquierda no debe tener miedo al compromiso político. Tampoco puede, a diferencia de Rajoy, meterse en la cama y dejar que sus medios afines le hagan la campaña a base de consignas vacías y mensajes populistas. Desde La Izquierda, debemos decir, con claridad, qué posición vamos a mantener al día siguiente de las elecciones autonómicas andaluzas. La honestidad y la claridad de nuestra alternativa.

IU coincide, en lo ideológico, con cerca de un 30% de la población andaluza (otro día dedicaré el blog a este tema). Si esa coincidencia no se traduce en identificación, y esta a su vez en voto, es a causa de la falta de confianza. IU necesita, sobre todo, ser una fuerza confianble. Pedimos la confianza de los andaluces y andaluzas, y para conseguirla, es fundamental que podamos mirarles a la cara, y decir con claridad lo mismo antes de las elecciones, durante las elecciones y después de las elecciones.

Desde mi punto de vista, debemos aprovechar los próximos meses para hacer llegar un mensaje claro: IU quiere iniciar una nueva etapa política en Andalucía. Una etapa en la que el gobierno andaluz sea en impulsor del cambio de modelo productivo en Andalucía, para sacar a 2 millones de andaluces del paro, la pobreza y la exclusión.

Por eso, IU sólo dará su respaldo a un candidato a la Presidencia de la Junta de Andacía, que se comprometa a trabajar por una serie de objetivos políticos mínimos, imprescindibles, que bien podrían ser los siguientes:
  1. Desarrollo de una Banca pública andaluza, basada en las cajas, controlada democráticamente y con clara vocación de priorizar el tejido productivo andaluz de base social (empresas de economía social, empresa pública, cooperativas, etc.), así como los sectores estratégicos andaluces: agricultura, innovación en materia de salud, energías renovables, turismo, etc.
  2. Parque de vivienda pública en alquiler. Constituido a partir del stock que actualmente intoxica buena parte de los balances bancarios. Adquirido a precio de producción y amortizable a medio plazo, para las cuentas de la comunidad, con la obtención de la renta de alquiler a precio tasado.
  3. Soberanía energética de Andalucía, mediante la creación de una Empresa pública de Energías Renovables, que tenga prioridad absoluta en la obtención de licencias de explotación de los recursos eólico, fotovoltaico, geotérmico y termosolar en el suelo andaluz.
  4. Reforma Fiscal Ecológica (Ley andaluza de fiscalidad ecológica) orientada a penalizar los usos insolidarios del medio en materia de agua, energía, vertidos, suelo y otros recursos. El objetivo: obtener los recursos para financiar una política expansiva en materia de regeneración y mejora ambiental y energías renovables.
  5. Plan Director de Equipamientos Sociales de Andalucía, acompañado del necesario compromiso presupuestario. Para evitar que la atención a la dependencia, de ser el derecho del S XXI, pase a convertirse en el negocio privado del S XXI, que es de lo que va camino en la actualidad, debido a la dejación de funciones de la administración.
  6. Renta Básica. En la línea de la actualmente implantada en Asturias, acompañada de medidas de inserción laboral o, en su caso, sociolaboral.
  7. Plan de persecución del fraude y la economía sumergida. Multiplicación de los recursos materiales y humanos en materia de inspección laboral y fiscal. Acuerdo de colaboración con el Ministerio de Hacienda, con el objetivo de erradicar un 10% acumulativo de fraude fiscal anual.
  8. Reforma agraria integral. Redistribución de tierras improductivas e impulso a un cambio en la política agraria comunitaria que dé prioridad a los pequeños y medianos productores. Pero también creación de una Empresa pública de intermediación agropecuaria, que intervenga en el sistema de formación de precios, para garantizar unos mínimos que respondan a la dignificación del empleo agrícola. Asimismo, desarrollo de una Ley Andaluza del Comercio de proximidad.
  9. Plan de choque contra el paro. Inversión subvencionada en rehabilitación energética de viviendas (autofinanciable); Plan de recuperación de edificios en núcleos urbanos deteriorados (autofinanciable por expropiación y posterior puesta en valor); Inversión en rehabilitación de la infraestructura agrícola (regadíos, caminos rurales, almacenaje y logística), reforestación, etc. Todo ello en el marco de un programa de Formación y empleo a nivel local que permita mejorar la capacitación de nuestra masa laboral.
  10. Reforma del Plan de Infraestructuras Sostenibles del Transporte en Andalucía (PISTA), dando prioridad al ferrocarril altas prestaciones (mercancías y pasajeros con velocidad alta y capaz de atender todo el territorio y no sólo los grandes núcleos), así como a la red de cercanías.
  11. Gestión pública del Agua de Andalucía. Plan de inversiones para el cumplimiento con los compromisos del ciclo integral del agua (autofinanciable con canon de inversiones). Auditoría del actual marco de explotación privatizada de concesiones públicas.
  12. Estatuto Básico del Empleado Público Andaluz, en diálogo con los trabajadores. Establecer un sistema de administración pública en Andalucía presidido por la máxima transparencia, pero dotado de la necesaria eficiencia.
  13. Compromiso a corto y largo plazo con la Reforma Electoral en el conjunto del Estado.

En esto debe consistir la campaña electoral de IU en Andalucía. En anunciar que éste es nuestro programa de mínimos. Que para esto pedimos el apoyo de la ciudadanía, y que, en la medida en que los diferentes candidatos a la Presidencia de la Junta de Andalucía se comprometan con este programa, en esa medida obtendrán en apoyo de IU.

Ya hay un candidato comprometido con este programa. Vinculado a él en un cien por cien. Se llama Diego Valderas. Pero los sondeos indican que en estos momentos se encuentra lejos de alcanzar la mayoría absluta en el Parlamento Andaluz. Por lo tanto, tocará defender este programa al día siguiente de las elecciones, con la fuerza que nos den los andaluces. Con esa fuerza, ni más ni menos.

La pregunta no es si IU va a dar su apoyo al PP o al PSOE. La pregunta es si los candidatos del PP o del PSOE se comprometen con este programa de La Izquierda, y en qué medida lo hacen. En esa medida podrán obtener nuestro apoyo. Ni más, ni menos. Decirlo con claridad a los electores, para poder decir lo mismo antes, durante y después de las elecciones y poder en todo momento mirar a la cara a los andaluces que confien en nosotros.