8 de agosto de 2016

Los españoles no se creen la recuperación

Una de cuatro familias afirma estar peor que hace seis meses (sólo un 16% dice que está mejor). La mayoría creen que la economía no mejorará y un tercio de los españoles afirman que es más difícil encontrar trabajo que antes (frente a la mitad que creen que es más fácil) España no va bien porque las familias (nosotros y nosotras, la gente de verdad) no van bien. Y la gente lo sabe.
 
El telediario, fiel a la campaña del PP, nos miente a diario con datos manipulados sobre la "recuperacióin" de la economía española. Pero la gente sabe que es mentira. Ese es el resumen de la encuesta sobre "Indicadores de Confianza del Consumidor" que publicó el CIS la semana pasada.

La encuesta tiene dos lecturas: una económica y otra política.

Primero la economía: Si miramos con atención los datos y sumamos dos y dos, es evidente lo que está pasando. Le preguntan a la gente sus expectativas sobre la evolución económica, social y laboral de España y la mayoría pensamos que seguirá igual o irá a peor. Nos preguntan si vamos a incrementar nuestro nivel de ahorro o de consumo y la respuesta es un contundente NO... Sin embargo la mayoría prevé que la situación económica de su hogar mejore. Aquí parece haber una paradoja ¿Cómo es posible que la gente no vaya a mejorar su ahorro o su consumo pero diga que su situación va a mejorar economicamente?

La respuesta es sencilla... quienes podemos, estamos haciendo lo mismo: pagar deuda. Los hogares que pueden están reduciendo su consumo, no para ahorrar, sino para eliminar deuda con los bancos, que es tanto como decir disminuir "ahorro negativo". Esto tiene unas consecuencias demoledoras para la economía, porque se están sacando cantidades ingentes de dinero de la economía real para engrosar las reservas bancarias. De unos bancos que siguen dando el crédito con cuentagotas, con unos requerimientos de solvencia durísimos y con unos tipos de interés excesivos.


Este es el camino de la "deflación por deuda". Cuando el consumo se contrae porque la gente mete el dinero en el banco (para pagar sus deudas), como hay menos consumo bajan los precios, las ventas, la producción, el empleo, la inversión... y vuelta a empezar. Cada vez más abajo. Mucho más ampliamente que yo y con mucha más profundidad lo explica en esta entrevista Michel Hudson, autor de "Killing the Host". Un libro al respecto que aún no se ha publicado en castellano.

Y no es que quitarse deudas sea malo. Tampoco es que sea malo hacerlo auqnue no hayan mejorado nuestras economías familiares (como es el caso) y tengamos que recortar en algo nuestro consumo para sanear nuestra economía doméstica. Es un acto de prudencia y responsabilidad. El problema es que cuando lo hecemos de forma generalizada, la economía se para y empieza a retroceder. Digamos que estamos pagando deuda por encima de nuestras posibilidades.

La consecuencia política de esta situación es que el panorama es muy oscuro si quienes pretenden gobernarnos no tienen previsto alejarse de la senda del austericidio. Y ese es el caso. En esto coinciden Rajoy, Rivera y Sánchez. Sus recetas apenas si varían en la canrtidad de sal: recortes, privatizaciones y reducción de derechos sociales y laborales. Con eso sólo conseguirán agravar el problema. Las famlias tendrán aún menos para llegar a fin de mes y la economía seguirá contrayéndose.

Por eso nadie quiere formar gobierno sin que los otros se "pringuen las manos" y sean corresponsables al cien por cien de lo que se haga, porque el que entre de presidente va a poner la cara a la política que todos piensan hacer, pero que los españoles vamos a rechazar. Por eso está costando tanto "formar gobierno". Porque no hay muchas ganas de cargar con el muerto en solitario.

Porque esa es la realidad electoral: menos de uno de cada tres votantes eligieron al PP en junio. La gente una cosa tiene clara: no quiere más de lo mismo. Es verdad que el parlamento está muy fragmentado. Es verdad que no es fácil formar una mayoría alternativa (aunque tampoco imposible). Es verdad que para formarla, el PSOE debería empezar por reconocer dos hechos: el primero que sólo la izquierda consecuente puede ser alternativa a la derecha sin complejos. El segundo, que la constitucióin del 78 está caducada y toca reabrir muchos debates, incluido el de la plurinacionalidad, posiblemente con una solución federal.

Todo eso es verdad. Y sin embargo, es la única salida. La única alternativa socialmente deseable que tiene España es un gobierno de izquierda que sin miedo cambie de rumbo y se enfrente a la dictadura de la troika. Es eso... o que alguno de los tres candidatos prosistema se ponga delante del toro de la deflación con todos los españoles haciendo de resignado capote.

4 de agosto de 2016

La mitad de los españoles no pueden pagarse una semana de vacaciones.

Mientras en el Telediario del régimen, como en los mejores tiempos del régimen de antes, nos venden la imagen de un país de vacaciones, la verdad es que hay ya un 48% de familias españolas que reconocen no poder pagarse una sóla semana de vacaciones fuera de sus hogares.

Es sólo un indicador más del país de pobreza creciente que están construyendo las políticas de recorte del PP y del PSOE. Pero es un dato que nos da pie a comparar la situación laboral en España en el contexto europeo. Una comparación necesaria más que nunca. Porque la Gran Coalición en la que andan embarcados Rajoy, Rivera y Felipe González, se va a construir sobre la lógica de "impulsar las reformas estructurales necesarias para que España gane competitividad" y deberíamos preguntarnos ¿De qué hablan? ¿Qué piensan hacernos?

No es normal el dato. De hecho, en la UE, sólo un tercio de las familas se encuentran en esa situación. Y somos los "PIGS" quienes mostramos ese síntoma de la debilidad económica familiar, mientras lo habitual entre nuestros vecinos del Norte es que del 80% al 90% de familias puedan disfrutar de una semana de vacaciones.

La razón, lógicamente, es que en esos países de Europa se gana más. Mucho más. Los salarios pueden ser del 50% al 100% más altos que en España en la mayoría de países industrializados europeos. Y lo más llamativo es que esto no se debe a que trabajen más sino a que, simplemente, les pagan más. El salario medio en España es de 1.985€ Una cifra engañosa, pues con un salario mínimo de 757 € (la mitad que en Irlanda, Alemania, Holanda, Bélgica o Francia) son millones los trabajadores que no llegan a mileuristas ni en sueños. Sin ambargo, aún con ese "efecto estadístico" que sitúa el salario medio cerca de los dos mil euros, estamos bien a la cola de la media europea, donde lo normal para un trabajador es ganar cerca de 3.000 euros mensuales.

¿Es que los europeos se matan trabajando y por eso cobran más? No. La media de horas semanales de trabajo en un empleo a tiempo completo es casi unánime en Europa, en torno a 41 horas semanales. De hecho, en España, con 41,4 horas, estamos ligeramente por encima de la media (41,2 h) y disfrutamos incluso de menos días anuales de vacaciones que la mayoría de los países de Europa (23 en España y 26, 25, 32 y 24 en Gran Bretaña, Italia, Francia y Alemania respectivamente)

Entonces ¿Dónde está el secreto? El discurso oficial es que España necesita ser "más competitiva" y es verdad... pero ¡cuidado! La competitividad no es otra cosa que lo bajo que eres capaz de vender lo que produces en el mercado. Y esto se puede alcanzar de dos maneras: o bajando los costes de lo que produces o dedicándote a producir algo que puedas vender mejor.

Los partidos que preparan el pacto de gobierno, cuando dicen competitividad, lo que están pensando es "reducir costes laborales". Es decir "bajar salarios". Ellos lo llaman "flexibilidad". Pero lo único que quieren doblar es nuestra espalda. La propaganda política del régimen a la que llevamos años sometida, nos dice que hay que trabajar más y cobrar menos. Que no nos esforzamos, que no somos productivos... pero no es verdad. España es una bicoca para la producción capitalista. Con un coste medio de 21€ por hora trabajada, un poco más de la mitad que en Bálgica, Suecia o Francia, hay que irse a Grecia o Portugal par encontrar un mercado laboral con unas condiciones de explotación más jugosas aún que las de España.

El problema es de atraso en los sectores productivos. Producimos cosas baratas o no exportables. Tenemos una economía dedicada a la los alimentos no elaborados y a los servicios no esportables, mientras consumimos productos industriales del resto de Europa y del mundo, con mucho más valor añadido. Una situación de la que no podremos salir si no diversificamos y modernizamos nuestra producción (producir más barato o algo que podamos vender mejor)

Pero la responsabilidad no es de los trabajadores. No es nuestra. Es de un modelo productivo atrasado y de una construcción europea que ha desmantelado la industria española en lugar de modernizarla (también de un gobierno como el PP que se ha dedicado a laminar sectores emergentes como el de las renovables mientras encogía la inversión pública, endeudaba el Estado y aumentaba la presión fiscal a las PYMES)

Ya estamos metidos en agosto, sin gobierno y con la mitad de las familias sin poder irse de vacaciones. No porque no trabajen, sino porque las explotan como a bestias. Visto así, igual no es tan malo que no haya gobierno y que vayamos a unas terceras elecciones. Total, lo peor que puede pasarnos es que sigan estos. Cuestión de clase.