28 de junio de 2010

Aceite en NYC

No busqueis, queridos amigos, si teneis la suerte alguna vez de visitar Nueva York, aceite de Andalucía... no lo hay. Lo he buscado. Lo he buscado exprofeso. No lo hay. He encontrado aceite griego, italiano y turco, pero ¿Español? Ni mihita.

Dice la wikipedia (te alabamos google) que España es el primer productor mundial de aceite de oliva con una producción que equivale a la de Italia y Grecia juntas, sus inmediatas seguidoras. Por otra parte, la mayor proximidad de España a los puertos Norteamericanos debería abaratar algo, aunque fuera mínimamente el transporte. Sin embargo, de una manera misteriosa, el aceite andaluz no aparece por Nueva York.

En tan sólo unos años se acabaran las subvenciones europeas a la producción olivarera; nuestros pequeños y medianos olivareros se manifiestan, desesperados, porque el mercado les paga a veces por debajo de coste su cosecha. Por el camino, las grandes compañías del sector alimentario, el capital, se dedican a especular con el precio del aceite... pero en NYC no hay aceite andaluz.

¿A qué se dedica la consejería de agricultura de la Junta? ¿En qué piensa cuando se levanta por la mañana la consejera Clara Aguilera? Si en 30 años de gobierno sin pausas, el PSOE de Andalucía no ha sido capaz de organizar la exportación de aceite andaluz ¿Para qué gobierna? ¿Para quién? ¿Acaso hay otro sector económico más urgente y necesitado de apoyo? ¿que afecte a más andaluces? No debe ser tan difícil cuando otros, con menos producción y más costes, lo hacen.

De veras que es bueno salir de la tierra de uno para descubrir lo que de verdad somos y, sobre todo, lo que podríamos ser.

24 de junio de 2010

Mundial de explotadores

España está bien posicionada en el mundial de explotación laboral, pero no debe descuidarse. Pese a los esfuerzos de Zapatero, con su recorte a las pensiones, subida de IVA, reforma laboral, etc., debemos tener en cuenta que sus compañeros del resto de gobiernos conservadores europeos, también juegan.

El "Evening Standard" de hoy relata promenorizadamente la subida de la edad de jubilación, a los 66 años para ya y, poco a poco, hasta llegar a los 70. De "trabaja hasta que mueras", han cslificado los sindicatos ingleses esta política, pero de poco sirven estas declaraciones por parte de unas organizaciones sindicales a las que poco más que retórica les queda tras la agresión de Thatcher. Por cierto, me encanta que el rotativo califique de "ataque" la respuesta verbal de los sindicatos a una agresión tan brutal.

Frente a mi, una anciana de edad indefinida, que si vita, failmente vote a alguno de los partidos que la gobiernan, duerme tras una dura, durísima, jornada laboral vendiendo banderas de inglaterra para los forofos de la selección nacional. Debe tener más de 70 años, y es la viva imagen de que el estado del bienestar derrochador no exciste, cuando hay personas abocadas a su situación.

No importa. Lo esencial es seguir animando a la nación en el mundial. Ella si que es una patriota: bandera en ristre y trabajando hasta que la muerte se la lleve. Alguien tiene que pagar las costosas fiestas de su casa real.

El artículo excplica, más adelante, que la edad de jubilación se fijo en el lejano 1925, a raíz de una inmensa huelga general. Que el perfil demográfico ha cambiado, que vivimos hasta más tarde y que hay menos cotizantes por pensionista. Lo de siempre.

A la vuelta de página me encuentro que la tendencia demográfica inglesa se ha invertido, que la población ha crecido un 1% este año por la incorporación de nacimientos de inmigrantes, que se espera un incremento de escolares de un 16% en la próxima década, mientras que el presupuesto de educación pública se ha reducido un 25% (el periódico no dice nada del mazazo a la competitividad que esto va a causar)

Se podría concluir, entonces, que la tendencia demográfica permitirá pagar las pensiones y que no hay por qué retrasar la edad de jubilacioón... no entiendo este periódico hasta que me informan de que su propietario es un oligarca ruso de los que, tras saquear al pueblo soviético, se dedicarona a "inviertir" en la Costa del Sol... como los medios españoles, vaya, propaganda del sistema.

Yo saco mi propia conclusión: que la edad de jubilación se fijó a raiz de una huelga general traumática que aún se recuerda 85 años después. Esto es lo que hay, lo que hubo siempre.

Én septiembre, en Europa, huelga general... eso o irse comprando un carrito para vender banderas en el mundial de 2050.

22 de junio de 2010

En Tierra Hostil



Estremecido estoy del panfleto belicista que han premiado hasta quedarse sin oscars en la industria del cine norteamericana... ya, ya se que voy tarde, que debo ser el último español que se ha descargado la peli para verla (otro día hablaremos del tema de las descargas) y que a buena hora vengo a opinar pero... ¡es que estoy tan escandalizado!

Escandalizado de que, a estas alturas de la vida, el público y una academia de cine, y la opinión pública y la prensa de Europa, se traguen sin pestañear una cinta que es una clara apología de la invasión norteamericana de Irak. Una peli de propaganda de pago, de esas que antes costeaban los regímenes para intervenir en la opinión pública y que ahora financian los mercados.

Escandalizado de la falta de rubor o el más mínimo disimulo con el que se nos presenta a unos yanquis civilizados, limpios y con sentimientos complejos y a unos iraquies zafios, brutales, sucios, absurdos y que, a fin de cuentas, sólo son el paisaje de los protagonistas. Escandalizado de la ausencia total de contexto o lectura crítica. De como se presentan escenas en las que los soldados del ejercito invasor se dedican a salvarle la vida a los pobres iraquíes sobre cuyas acciones no se da la menor explicación.

Es una peli sobre una guerra política (como todas las guerras) en la que se oculta la política para divagar sobre la anecdota, presentanto sólo a uno de los bandos y seleccionando los hechos en los que ese bando, el agresor, aparece como víctima y salvador.

Lo más inquietante es esa falta de justificación o explicación de las posiciones. La moral de la película es la de Nietzsche. No hay que justificar la forma en que los vencedores usan la fuerza. No necesitan legitimación. El hecho de ser los más fuertes, de poder poder, legitima todas sus acciones. La raiz del fascismo.

Sin embargo, no he leido ni escuchado en los medios comerciales la menos crítica o comentario en este sentido. Nos hemos tragado una pieza de propaganda fascista como si fuese una obra de arte y nuestra opinión pública ni parpadea. Ya estamos anestesiados ¿Cuándo empezará la operación?

7 de junio de 2010

Los Ajos de la Ira



Una camarada de Pinos Puente me denuncia la explotación que sufren las trabajadoras de la Vega de Granada: jornadas de 15 horas pagadas a 5 € la hora. El año pasado pagaban a 7 €, pero este año, con la crisis, el patrón lo tiene claro: "si no te gusta, en la puerta hay cola para coger el trabajo". El trabajo de mi compañera es cortar y embolsar ajos para la venta. Es un trabajo duro, las manos sufren, duelen, me dice con los ojos llenos de unas lágrimas que son más de rabia que de tristeza.

Esos ajos se venden al mismo precio en los supermercados, pero el patrón, a cada una de las 100 mujeres de la planta, les saca este año 2 € más por hora de plusvalía. Lo peor de esta crisis son los buitres. Multiplica: 100 mujeres x 15h x 2€ = 3,000 € cada día de enriquecimiento extra para un patrón al que la crisis, y el ejército de reserva monstruoso que ésta ha creado, le va a permitir enriquecerse como jamás habría soñado. Por supuesto, la mayoría de la producción la vende en "negro", pues de otra forma no podría justificar la productividad tan brutal de la planta.

El Estadp deja de percibir ingresos, las obreras sufren una explotación brutal por los dobles turnos, se destruye empleo (pues en condiciones normales deberían trabajar el doble de personas) Todo esto ocurre a plena luz del día y a menos de 10 Km. de la delegación de empleo de la Junta de Andalucía. ¿Cómo es posible?

Por falta de inspección de hacienda, por falta de inspeccióin de trabajo, por inexistencia del trabajo sindical de base, por desaparición del papel histórico del PCE en los centros de trabajo...

En estos días llevaremos el tema ante la inspección de trabajo y el sector agroalimentario de CCOO pero con esto no basta. ¿Cómo es que todavía hay quién no entiende que La Izquierda tiene que refundarse? Es tanto terreno el que tenemos que recuperar, que cualquier diferencia de matiz o estrategia palidece ante la realidad del pueblo andaluz.

Unamos a La Izquierda real ahora. Después, ya veremos.

1 de junio de 2010

La España Mocha



Este puente que ustedes observan tenderse inconcluso sobre el barranco, no es un capricho de la ingeniería, sino testimonio de la repentina paralización de la obra pública en España tras la crisis financiera de principios del XXI.

Quizá nuestros tataranietos (o los de los chinos) reciban este tipo de explicaciones de un guía turístico dentro de unos cientos de años ante los restos de la A7 o el tendido de algún innecesario AVE.

¿Fantasía? Los granadinos sabemos mucho de esto. A Algunos nos gusta recordarlo cuando enseñamos la Plaza de las Pasiegas a las visitas: escenario simpar donde puede contemplarse el resultado del endeudamiento monstruoso del imperio español, que, cuando ya no pudo seguir costeando obras faraónicas, las cortó de cuajo.

Estaba previsto que Granada tuviera una Catedral normal: con dos torres, una a cada lado de la puerta principal, terminadas en pico y con su cruz en lo alto. Cada torre debía tener cosa así de 90 metros... pero el dinero se acabó cuando la primera torre iba por la mitad, y al maestro de obras le mandaron dejarla como estaba, pero tapándola, para que, por lo menos, no entrara el agua. Y así se quedó la Catedral, con una sóla torre, mocha y de 40 metros.

España (y quizá toda Europa) van camino de quedarse mochas. La fiesta se ha acabado y estos gobiernos no tienen pinta de atreverse a cobrar impuestos a las grandes fortunas y multinacionales que un día fueron europeas, pero a las que ya les sobra Europa. Hace mucho que se fueron a poner sus fábricas en el tercer mundo, sus ventas en China, la mayoría de su beneficio en la especulación y sus sedes en los paraísos fiscales.

No es la primera vez que pasa: también le pasó el quivalente histórico a la España del XVI y sus banqueros, a la Holanda del XVII y sus burgueses y, posteriormente, a la Inglaterra del XIX y sus capitalistas... se exprime un imperio floreciente y se muda uno antes de que se hunda. Lo malo es que nosotros, tu que me lees y yo que lo escribo, no nos podemos mudar. Si no se produce un levantamiento social y político, nos quedaremos aquí, viendo aves, puentes, autovías y estados del bienestar mochos.