29 de julio de 2015

Granada pierde 53 millones de Euros con la rebaja fiscal

Dice el delegado de Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, que nos tenemos que alegrar mucho, porque la bajada de IRPF que ha aprobado Rajoy va a suponer la "inyección de 124 millones de Euros para Granada" en lo que queda de 2015 y 2016.

Es mentira. La bajada del IRPF no sólo no supone una "inyección" de dinero para Granada, sino que viene para quitar dinero de la economía granadina. En concreto 53 millones de Euros.

Es cierto que los 370.399 declarantes del IRPF en la provincia tendrán algo más de liquidez en sus economías domésticas (en concreto, en mi caso, la nómina de julio trae ya la friolera de 3 Euros más). También es cierto que 2 de cada 3 granadinos no son declarantes por IRPF. La "mejora de liquidez" no viene ni para la mayoría de los jubilados o pensionistas, ni para los parados, ni para los estudiantes que dependen de una beca ni para esas decenas de miles que malviven con ayudas, subsidios o trabajos basura. Esos seguirán pagando más que nunca, gracias a las subidas del IVA de PP y PSOE.

Además, se debe tener en cuenta que la rebaja está diseñada de forma que los más pobres apenas si la notarán, mientras que los sueldos más altos sí que se beneficiarán sustancialmente de la rebaja de impuestos. Así, la mitad de los asalariados, apensnas recibiremos 16 Euros más al año, mientras que el medio millón de privilegiados que declaran unos ingresos superiores a 60.000 €/año recibirán 860 € más al año... 860 € que hasta ahora entregaban para financiar el gasto público. (Datos extraidos de infolibre facilitados por los técnicos de Hacienda)

Pero es que, además, esos 124 millones que recibirán los asalariados granadinos en 2015 son 124 millones que dejará de ingresar el estado y que se suman a lo que dejará de ingresar por IRPF en todo el resto de España:  Madrid, Navarra, Cataluña, Valencia... regiones mucho más ricas que Andalucía. Lógicamente, como en esas regiones las rentas son más altas, y como la reforma fiscal es regresiva, sus habitantes se ahorran más con la rebaja: 401 € de media en Cataluña, 380 € en Baleares o 405 € en Madrid... Frente a eso, los granadinos nos ahorraremos pagar a Hacienda una media de 324 € por declarante (quienes más tienen, mucho y quienes menos, casi nada) ¿Y a cambio qué?

Pues a cambio, el gobierno de España, dejará de ingresar 9.000 Millones de Euros... un dinero que después faltará para becas, sanidad, acabar obras públicas o dar ayudas a los parados entre otras cosas, Habrá que reducir el gasto público.En un reparto proporcional directo de ese gasto público, a los granadinos, que somos aproximadamente el 2% de la población española, deberían correspondernos 177 de esos 9.000 Millones de Euros.

En cifras redondas, los más ricos de entre los granadinos dispondrán de 124 millones de euros más para gastar en sus cosas a cambio de que el Estado disponga de 177 millones de euros menos para gastar en servicios a quienes más lo necesitan en educación, promoción social, vivienda, apoyo a los agricultores, etc. Nos dan un caramelo y nos roban la cartera en el mismo paquete.

Esa es la "inyección económica" de la derecha: 53 Millones de Euros menos para Granada y una redistribución de la riqueza que beneficia a quienes más tienen ¿Quién se sorprende? Eso de estar a favor de bajar o subir impuestos siempre ha sido una cuestión de clase.

18 de julio de 2015

Consenso en la Alhambra ¿Para qué o para quién?

No es mala noticia que la Junta de Andalucía haya retirado su pretensión de nombrar al director de la Alhambra unilateralmente. Esto abre camino al consenso. No se trata tan sólo de que la propuesta de Manuel Pezzi (“creanme: El AVE llegará a Granada en 2008”) estuviera cargada de aristas. Se trata, sobre todo, de que el consenso debe comenzar por definir qué Alhambra queremos para la provincia. Se trata de pactar prioridades y objetivos en la gestión antes de designar a la persona que deberá cumplir con esos objetivos. Como granadinos nos debe preocupar más qué es lo que se quiere hacer con la Alhambra que los apellidos de la persona que se nombre para tal fin. Ese es el consenso que nos importa ¿Qué Alhambra debe gestionar la nueva dirección?

En primer lugar, la Alhambra debe ser portal de entrada para el turismo internacional a toda la provincia de Granada. En sus accesos y en la salida del monumento, deben ubicarse los espacios de información y difusión del incomparable patrimonio, apto para el turismo cultural, de Granada: desde los yacimientos de Orce a los conjuntos monumentalaes de Guadix, Baza y el Poniente. Desde la cueva de las ventanas a la ruta de las defensas costeras... sin olvidar el propio patrimonio cultural de una ciudad, Granada, que si no existiera la Alhambra sería conocida por otro patrimonio hoy desaprovechado como el Albayzin, el Sacromonte o nuestros múltiples edificios renacentistas y nazaries.

En segundo lugar, es necesario pactar la extensión y continuidad de la Alhambra con la red de patrimonio cultural de su entorno... ¿Cómo son posibles el precario estado del Alcazar Genil, las dificultades para visitar Dar Al Horra, el monumento a la pintada en que se ha convertido el Albayzín o el escaso aprovechamiento del Corral del Carbón por citar sólo algunos elementos? En esto también el consenso es imprescindible.

En tercer lugar, La Alhambra debe integrarse en la ciudad... ni el atrio, que favorece su aislamiento es solución ni lo era la visión del ascensor que propuso el alcalde alguna noche después de ver Blade Runner, supongo. Hay unos itinerarios naturales que unen La Alhambra con la ciudad, pero que actualmente, por diversos motivos, la dividen. Llenemos de contenido y facilitemos el tránsito por Gomerez, la Cuesta de los Chinos y la Cuesta del Realejo; aseguremos un transporte público fluido y económico. Los jardines de la Alhambra pueden convertirse en el primer parque de Granada.

En cuarto lugar, es imprescincible una opción decidida, valiente, en favor del sector hotelero de la ciudad. Con todas las dificultades de gestión que ello conlleva, necesitamos una dirección del monumento que se fije como objetivo lograr que el máximo número de entradas a la Alhambra sean comercializadas a través de la venta de alojamientos hoteleros en la provincia de Granada. Ahí es donde radica la obtención de plusvalía por el territorio y el mayor potencial para creación de empleo del monumento. Con todo el respeto al excursionista de bocadillo y vuelta a dormir a Málaga o Sevilla, esta debe ser la forma más incómoda, cara y difícil de visitar la Alhambra (hoy es la más cómoda)

Por último, pero quizá lo más importante, la Alhambra debe ser concebida como una arquitectura en un paisaje. La Alhambra es lo que es porque está rodeada de los entornos naturales de los ríos que enmarcan la colina en que se alza. Sin el barranco del Darro desde Plaza Nueva a Beas de Granada, la Alhambra no es la Alhmabra. Sin la Vega del Genil con sus huertas y cortijos, tampoco. Una gestión de la Alhambra basada en el consenso, pasa también por un papel activo del monumento en la defensa de su entorno paisajístico. Por la declaración como espacio agrario protegido de la Vega de Granada y la protección del cauce del Darro y su patrimonio, como el cortijo del Jesús del Valle.

Un consenso en torno a la Alhambra no concebido como un reparto de poder y sillones, sino para que la Alhambra se oriente a mejorar los espacios públicos de la ciudad y crear empleo... sí. Eso es lo que necesitamos los trabajadores de esta provincia. Cuestión de clase.