28 de noviembre de 2011

La ONU dice NO a los recortes por la crisis de deuda.

"El ejercicio de los derechos fundamentales de la población de los países deudores a la alimentación, a la vivienda, a la vestimenta, al empleo, a la educación, a los servicios sanitarios y a un ambiente sano, no puede estar subordinado a la aplicación de políticas de ajuste estructural y de reformas económicas debidas a la deuda"
Resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU
23 de abril de 1999.

En los próximos meses el nuevo Presidente del Gobierno de España comenzará a aplicar un plan de "austeridad" implacable, argumentando la grave situación de la crisis de la deuda de España y Europa. No es verdad. Tal actuación es contraria a la doctrina de las Naciones Unidas y, además, existen alternativas.

La Deuda o La Vida. Con ése título, y la radicalidad que merece, trata el asunto de la trampa de la deuda el libro de Damien Millet y Eric Toussaint, recién editado por ICARIA y cuya lectura recomiendo vivamente a toda aquella persona que quiera comprender el inmenso entramado que acecha tras las noticias sobre "primas de riesgo", "refinanciación bancaria", "planes de ajuste" o "bonos alemanes".

¿Se puede esgrimir el endeudamiento público como un argumento "neutro" para justificar recortes, contrarreformas laborales o privatizaciones? ¿Se pueden exigir responsabilidades a quienes prestaron de forma irresponsable? ¿Es siempre legítima la deuda que figura en los libros de contabilidad de la gran banca? ¿Puede un pueblo, de forma unilateral, repudiar la deuda y negarse a satisfacerla? ¿Cuándo? ¿Cómo?

El subtítulo del libro no puede ser tampoco más expresivo: "Europa en el ojo del huracán", y es que, los autores defienden la tesis de que Europa es el objetivo de los especuladores globales, en buena medida también europeos, con la finalidad de enriquecerse durante décadas con el endeudamiento de los estados, la nacionalización de riesgos y pérdidas del sector bancario y el retorno de la obtención de altas tasas de ganancia en el sector productivo gracias a un programa de planes de ajuste similar al que hace un par de décadas aplicaron el FMI y el Banco Mundial en Latinoamérica.

La lectura de los sucesivos capítulos nos permite comprender que los llamados rescates de las economías griega, islandesa o portuguesa no son sino planes de condena de cada uno de sus pueblos, para rescatar las finanzas privadas de los bancos alemanes, franceses o españoles titulares de las respectivas deudas; que hay condiciones para un crack financiero aún más grave que el pasado; cómo se están enriqueciendo con la crisis de forma desmesurada los mismos que la han provocado y la profunda complicidad de los gobiernos europeos con todo el entramado.

Con rigor implacable, los diversos autores analizan, estado a estado de la Unión Europea, la estafa de la conversión de la deuda privada en deuda pública, el circulo vicioso del endeudamiento estatal para beneficio de los bancos privados prestatarios, el papel cómplice del BCE, los efectos de los planes de ajuste sobre las poblaciones. Y lo más importante de todo, cómo, en la mayoría de los casos, los pueblos de Europa ya hemos pagado de sobra todo lo que "legalmente" debíamos a los bancos, lo que no evita que la deuda siga creciendo año a año. Especial mención merece el apartado dedicado a analizar los conflictos de intereses de las agencias de calificación.

No es un libro académico. Es una invitación a la acción y a la movilización. Es un libro político, que termina mostrando las experiencias de Argentina, Ecuador o Rusia, que desafiaron a las instituciones internacionales, se negaron a pagar la deuda, renegociaron su situación y salieron victoriosos. De hecho, quizá el aspecto más impactante del libro son los capítulos finales que exponen con profundidad los argumentos jurídicos internacionales que pueden permitir el repudio de la deuda, en función de la casuística tanto del origen de dicha deuda como de las circunstancias por las que atraviesa el estado deudor o la gestión histórica realizada de los préstamos.

Los autores nos invitan a la rebeldía, a poner en marcha un programa que pasa por:
1. Una auditoría rigursa, con protagonismo social de la Deuda Pública.
2. Un registro de "tenedores de deuda".
3. La negativa a pagar las deudas consideradas ilegítimas.
4. Una moratoria en el pago y la renegociación de los préstamos.
5. La creación de mecanismos de control financiero.
6. La negativa a aplicar cualquier plan de ajuste o recorte en los servicios públicos.
7. El procesamiento de los culpables de endeudamiento ilegítimo.

Accedí a este libro, presentado en una conferencia por el propio Toussaint, en el marco de las jornadas "Viviendo en deudocracia" de la plataforma ¿Quién debe a quién? y de la Red Para la Abolición de la Deuda Externa. Una extensa red de movimientos sociales reclama la aplicación de un programa político de repudio de la deuda, pero ese programa pasa, como punto de partida por una ámplia movilización social. La Izquierda parlamentaria tiene que formar parte de esa movilización, de esa lucha. Por eso me alegra que el compañero Alberto Garzón, en su declaración "Lo que necesita Europa. Demandas clave de la izquierda" incluya la auditoría y reestructuración de las deudas públicas. Espero con interés el momento en el que IU lleve al congreso el debate sobre el repudio de la deuda, y espero que seamos capaces de acompañar ese debate con la necesaria movilización en la calle como para que no pase desapercibido.

Es la deuda o la vida, y en defensa propia tendremos que actuar.

25 de noviembre de 2011

Los sindicatos: objetivo prioritario del PP

El PP quiere neutralizar a las organizaciones sindicales para tener manos libres durante los próximos años. El plan de Rajoy es mejorar la competitividad de España por la vía de reducir salarios, hacer más precario el empleo y eliminar derechos laborales. Para ello, la derecha necesita desmontar los sindicatos, empleando varias herramientas:

En primer lugar, reformarán el marco jurídico, para vaciar de poder efectivo a las organizaciones sindicales. Es un camino que ya empezó el PSOE, con una reforma laboral que cuestionaba la negociación colectiva, pero sin duda el PP va a reducir la negiciación de las relaciones laborales al ámbito "íntimo" de las relaciones patrono-trabajador, empresa a empresa, con lo que la aceptación de cualesquiera condiciones de explotación a cambio del mantenimiento del empleo están aseguradas. El efecto, a medio plazo, es la pérdida de afiliación a los sindicatos, al percibir los trabajadores que, a la hora de la verdad, están solos ante su empleador.

En segundo lugar, la derecha ha comenzado ya a asfixiar a las organizaciones sindicales, recortando, allá donde puede sus medios humanos y económicos. El rumbo lo marcó Esperanza Aguirre, anunciando la eliminación de 2.000 liberados sindicales en la comunidad de Madrid. A continuación, vino Baleares, también gobernada por el PP, con la reducción de otros 89 delegados sindicales en el Govern. El objetivo es recortar capacidad de actuación a las organizaciones que encabezan las luchas contra los recortes sociales y en defensa de los servicios públicos. Pero también en buena medida, la única estructura con que cuentan los trabajadores para la organización de elecciones sindicales o la defensa de las condiciones de trabajo en el sector privado.

En tercer lugar, y quizá lo más grave, una parte esencial del ataque de la derecha a las organizaciones de clase, lo constituye una campaña de desprestigio a través de los aparatos de propaganda de la patronal, también denominados "medios de comunicación". La portada de hoy de "La Razón" es toda una declaración de guerra a la clase trabajadora. De lo que se trata, es de crear en los propios trabajadores la conciencia de que son robados por los sindicatos, de manera que los asalariados se revuelvan contra quienes tienen la misión de defenderlos.

Se trata, como podrá imaginarse, de una manipulación apoyada sobre un dato cierto, presentado torticeramente. Es verdad que este gobierno ha transferido una media de 250 millones al año a las centrales sindicales (una media de 100 Euros por afiliado y año) El objetivo del 80% de esa cantidad es la realización de cursos de formación laboral, un derecho reconocido por la propia constitución española, y del que se benefician tanto trabajadores en activo como parados en formación y en búsqueda de empleo. Cuando el escaso nivel formativo de los trabajadores es una de las principales carencias de nuestro sistema productivo, a la par que causa de nuestra alta tasa de siniestralidad laboral, criminalizar a los sindicatos por percibir subvenciones para dar formación a los trabajadores no deja de ser, como poco, paradógico.

Las subvenciones que perciben los sindicatos son una broma comparadas con las que reciben los aparatos ideológicos de la derecha. A lo largo de la pasada legislatura, la Iglesia Católica percibió 24.000 Millones de Euros (24 veces más que las centrales sindicales), mientras que la organización de la patronal, la CEOE, recibió 1.600 millones de Euros, a un ritmo de 400 millones de euros anuales.

Evidentemente, que nadie espere un titular de "La Razón" diciendo "La Iglesia recibió 24 veces más que los sindicatos con un gobierno socialista".

Posiblemente, gran parte de lo que reciben tanto la Iglesia como la CEOE, sean fondos dedicados a obra social y a formación respectivamente. Justificables y de interés público. Pero de lo que se trata, es de señalar la agresiva campaña en la que se halla embarcada la derecha para desprestigiar a la más importante herramienta de defensa de nuestros derechos con la que contamos ese 99% de la población que dependemos de un salario o una pensión para llegar, lo más dignamente posible, a fin de mes.

Todo esto no contradice en absoluto la necesidad imperiosa de revisar el papel y los métodos de los sindicatos. Como poco, desde la izquierda, debemos aspirar a que las centrales sindicales mejoren en:
1. Mayor cercanía a los centros de trabajo y seriedad en la dedicación de las horas sindicales.
2. Un trabajo arraigado en los territorios, recuperando el sindicalismo comarcal, local, de barrio.
3. La puesta en marcha de campañas de concienciación de los trabajadores.
4. Mayor preocupación por precarios, parados y temporales, aunque sean menos "rentables" en las elecciones sindicales.
5. Una posición más beligerante y menos dada al entendimiento con las patronales.
6. La erradicación de prácticas de connivencia entre patrones y delegados, tan habitual en muchos pequeños cenrtos de trabajo.
7. Erradicación de prácticas de enchufismo consentido en las administraciones, y claro compromiso en defensa de lo público y no de las mejoras cortoplacistas de los funcionarios.

Los sindicatos distan mucho de ser perfectos, pero que nadie crea que la derecha los critica para mejorarlos... lo que hace es atacarlos para destruirlos. La misión de los militantes de La Izquierda, y de cualquier trabajador con un nmínimo de conciencia, debe ser defender a las organizaciones sindicales por principio, sin dejar por ello de señalar internamente todo aquello en lo que deban mejorar, las contradicciones en las que incurran y las prácticas inaceptables.

Mejorar el sindicato es tarea de todos. Defenderlo también debe serlo. Máxime en el periodo que viene de fuerte confrontación ante los recortes, contrarreformas, privatizaciones y desregulación. La unidad entre organizaciones sindicales (UGT, CCOO, CGT, USTEA), políticas (Izquierda Unida) y sociales (15M, DRY, Mesas de convergencia, etc.) va a ser más necesaria que nunca. Debemos estar alerta ante los intentos de la derecha por sembrar la disensión entre el bando de quienes vamos perdiendo la batalla de los derechos sociales y laborales con la excusa de la crisis que ellos (los dueños de La Razón, entre otros) nos han organizado.

24 de noviembre de 2011

Crisis ecónómica y repercusiones sobre la salud

Recortar mata. No estaría mal que, al igual que los avisos en las cajetillas de tabaco, se incluyera esta advertencia en las portadas de todos los periódicos, para recordarnos todas las mañanas lo que nos ha estado haciendo el gobierno del PSOE y lo que nos piensa hacer el del PP.

Alguno me acusará de sensacionalista por expresarlo así. Pero esa es la verdad: recortar mata, cada vez más. Lo han denunciado, con otras palabras, los profesionales de la sanidad pública a través del manifiesto "Crisis económica y repercusiones sobre la salud", de la asociación española de neuropsiquiatría y de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública.

En un breve informe de 4 páginas exponen el deterioro creciente de los sistemas sanitarios y socio sanitarios, las graves consecuencias de la implantación de barreras económicas para el acceso a los sistemas de salud (copago, ticket o como se denominen), el incremento de los suicidios, el previsible incremento de enfermedades infecciosas, la pérdida de calidad de vida de los enfermos mentales y, en definitiva, el empeoramiento de todos los índices de salud pública.

Lo más inquietante de todo, es el modo en que los gobiernos del PP, cada vez ponen más dinero público en manos de los propietarios de centros médicos privados "concertados", recortándolo del sistema público. Es lo que piensan los capitalistas "Mantener un Estado en el que la sanidad sea gratuita es un freno para el desarrollo de la libre empresa y el incremento del producto interior bruto, teniendo en cuenta que hay millones dispuestos a pagar, y muy bien, por recibir un buen tratamiento médico"


Las conclusiones del breve informe de los compañeros y compañeras del sector sanitario son claras: Ni un recote más y ni una sola medida dirigida a disuadir a la ciudadanía del uso del sistema de salud pública.

Por desgracia, el gobierno catalán ya ha conmenzado a recortar en sanidad, y ya ha planteado fórmulas de copago. Mucho me temo que detrás vendrá el gobierno de Mariano Rajoy, aplicando políticas parecidas.

Pero no son sólo los recortes en sanidad los que matan. Los recortes en el sistema educativo presionan a la baja sobre el nivel cultural y educativo de nuestros jóvenes. Criaremos más adultos inempleables, abocados al paro. Más centros educativos incapaces de afrontar la conflictividad escolar. Estaremos, en definitiva, fomentando la exclusión y la marginalidad, con todo lo que ello conlleva.

Los recortes en atención a la dependencia volverán a encerrar a miles de mujeres en sus higares, dedicadas a la atención a mayores y enfermos. Reducirán las posibilidades laborales de miles de familias, o abandonárán al deterioro y a la soledad a miles de ancianos.

Cada vez somos más los que pensamos que por malas que fueran las consecuencias de haber dejado hundirse a los grandes bancos, sin duda no podrían ser peores que el presente que vivimos y el futuro que nos han diseñado.

19 de noviembre de 2011

IU quitaría al PP un diputado en Granada

Hablemos de voto útil. En Granada, el 20N, tanto PP como PSOE tendrán 3 diputados cada una... lo único que queda por decidir es si además vamos a permitir que el PP se haga con un cuarto diputado o si vamos a concentrar el voto en IU para, inteligentemente, meter un representante de La Izquierda en el Congreso.

En muchas provincias de España, un ligero incremento de IU permitiría la entrada de un representante de La Izquierda en el congreso, quitándole un diputado al Partido Popular. Una de esas provincias es Granada. Sin embargo, en estas provincias, los números muestran que para el PSOE es imposible arrebatarle ese último diputado a Rajoy. El diputado del que puede depender que la derecha se alce o no con la mayoría absoluta el próximo 20N.

Por eso, en Granada, al igual que en Sevilla, Málaga, Córdoba o tantos otros sitios, estamos defendiendo que "un voto a IU vale por dos", porque no sólo estaremos llevando al congreso a un representanto de La Izquierda consecuente que representa IU. Además, estaremos sacando del emiciclo un Diputado del PP.

Es el resultado de la aplicación de la Ley D´hont, que básicamente consiste en dividir el número de votos conseguidos por cada candidatura por 1,2,3,4, etc. Se obtienen así una serie de cocientes, y se procede a asignar uno a uno los representantes a cada una de las candidaturas según el cociente más alto que quede por lograr asignación.

En Granada se eligen 7 diputados. Como PSOE y PP se encuentran muy igualados, con una ligera ventaja del PP, eto significa que, al efecftuar las divisiones, cada uno de los dos partidos mayoritarios obtiene 3 diputados, quedando el último pendiente de asignar... que será para el PP, frente al PSOE, simplemente porque tiene más votos. ahí es donde entra IU. Si IU consigue suficientes votos, puede arrebatar ese último diputado a la derecha, algo que para el PSOE es matemáticamente imposible.

Podemos verlo a través del ejemplo de las últimas elecciones municipales, tal y como votaron los granadinos hace 5 meses:

En mayo, el PP consiguió 194.000 votos, el PSOE 169.000 e IU 49.000... Con esos votos, al hacer las divisiones, PSOE y PP habrían logrado 3 diputados cada uno, pero en la división por 4, IU adelanta al PP, mientras que el PSOE, al tener menos votos, jamás podrá quitar ese último diputado a la derecha.

En Granada, el 20N, tanto PP como PSOE tendrán 3 diputados cada una... lo único que queda por decidir es si además vamos a permitir que el PP se haga con un cuarto diputado o si vamos a concentrar el voto en IU para, inteligentemente, meter un representante de La Izquierda en el Congreso.

4 de noviembre de 2011

La temporalidad se duplicó en España en los últimos 5 años.

En 2007, por cada contrato indefinido, se firmaban en España, cinco contratos temporales. En 2011, se firman más de 11 contratos temporales por cada contrato por tiempo indefinido.

Según los datos del Ministerio de Trabajo, no sólo aumenta el paro en España. No sólo se crea poco empleo. Es que, además, el poco que se crea es de pésima calidad.
La temporalidad en el empleo es muestra de fracaso en la política laboral y en el modelo productivo en su conjunto. La temporalidad es un factor clave de falta de competitividad y productividad en las empresas. Especialmente en sectores clave relacionados con las nuevas tecnologías. como demostró en sus conclusiones un estudio de la Universidad de Málaga. que concluía que "uno de los principales factores que condicionan el avance de la productividad española es la elevada tasa de temporalidad que existe entre los trabajadores de industrias con alta intensidad tecnológica. Estos sectores son, además, los que aportan el mayor crecimiento de productividad agregada (del total de los sectores) a nuestra economía".

Pero por encima de todo esto, el empleo temporal es fuente de inestabilidad en las condiciones de vida personales de quienes lo ejercen.  Impide la realización de planes personales a medio o largo plazo, la consolidación de una carrera profesional y el acceso a esas cosas que dan, en el fondo, el sentido a una vida: independizarse, iniciar un proyecto de pareja, tener hijos o poder poner en marcha proyectos personales de otro tipo.

Duplicar la tasa de temporalidad es duplicar la tasa de precariedad. Por eso, denunciamos el fracaso sin paliativos de la política que ha seguido hasta el momento el PSOE, con una reforma laboral, en mayo de 2010 que deterioraba las relaciones laborales con la coartada de "reducir la precariedad laboral". Los datos demuestran que la temporalidad no ha parado de crecer tras la entrada en vigor de dicha reforma.

El PP, por su parte, siguiendo las consignas de la patronal y del FMI, amenaza con otra nueva reforma tan pronto llegue al poder.

El horizonte que PP y PSOE diseñan, tras seguir el camino que han trazado para salir de la crisis, es de un país precario en su totalidad, con una mano de obra sin derechos, insegura, desprotegida y barata, muy poco productiva, pero competitiva en sectores de poco valor añadido por su bajo coste laboral.

PP y PSOE no pretenden ponernos a la altura de Alemania o Suecia, sino bajarnos hasta el nivel de Rumanía o Marruecos, para competir con ellos en los escalones más bajos del mercado globalizado.

Sólo la combinación que propone IU plantea una salida de la crisis interesante para las clases trabajadoras: DERECHOS LABORALES + INVERSIÓN PÚBLICA + REFORMA FISCAL.

2 de noviembre de 2011

Griñán, el de las tijeras mágicas

Los granadinos no sabemos a qué atenernos con respecto al año 2012. Proyectos cruciales para el futuro de la provincia en general, y de algunas de sus comarcas en particular, permanecen en las brumas de la indefinición del gobierno andaluz, que ya tiene claro que va a aplicar un recorte del 25% en la inversión pública, pero que no quiere decirnos en qué sí va a recortar y en qué no.

Son las tijeras mágicas: flexibles e invisibles de Griñán, que cortar cortan, pero nadie sabe donde ni cuando, salvo quién las maneja.

Es un retroceso democrático terrible. ¿democracia participativa? El PSOE de Andalucía no sólo va a gobernar sin  escuchar las prioridades de la ciudadanía (como ha sido su costumbre durante 35 años),  sino que, además, ha decidido hacerlo a nuestras espaldas, escondiéndole al pueblo soberano lo que piensa hacer con nuestro dinero.

En Granada, preocupa el futuro de proyectos de cuya ejecución depende la creación de  miles de puestos de trabajo, la supervivencia de pequeñas empresas y la calidad de vida de la población. Sin embargo, por muchas vueltas que le demos a los presupuestos, es imposible saber si el gobierno se compromete o no con ellos:
  1. La conexión ferroviaria Granada-Motril, de la que depende la competitividad comercial y productiva de media provincia.
  2. El futuro del centro de los primeros pobladores de Europa, en Orce. Un recurso para el turismo de interior en el Altiplano, que necesita 200,000 € de la Junta para poder edificarse, y evitar que se pierdan 1.300.000 € de fondos europeos.
  3. El transporte público en plataforma reservada para el Área Metropolitana, para acabar con el caos circulatorio en La Zubia, Huetor Vega, Cajar, Ogíjares, Cullar Vega, etc.
  4. La ampliación y mejora de la red de centros de salud: Ogíjares, Casería de Montijo, etc.
  5. Las canalizaciones de regadío de la presa de Rules. La puesta en regadío de 2.000 Hectáreas crearía unos 1.200 puestos de trabajo, respetando las zonas de interés ecológico.
  6. El Plan integral de la Zona Norte, para permitir salir de la exclusión a miles de granadinos y resolver la principal bolsa de marginación de la provincia.
  7. Los parques agrícolas de las Vegas de Granada, Loja, Guadix, Baza y Motril, que deben ser convertidos en áreas agrícolas de vanguardia, y no en solares con expectativa de urbanización.
  8. El desarrollo de áreas logísticas de distribución de mercancías. (por cierto, la memoria si detalla las obras en Jaén, Cádiz, Sevilla, Málaga, Almería y Huelva, pero para Granada mencionan que “se irán adquiriendo los terrenos” Tranquilos, no hay prisa. Sólo tenemos 130.000 parados)

De todo esto, ni una palabra dicen los presupuestos, de los que, por cierto, Pedro Vaquero presenta un agudo análisis general en su blog Tampoco dicen nada de recuperar la red de bibliotecas que la derecha está desmantelando por toda Andalucía, como padece el granadino barrio del Zaidín, ni de devolver su río a los vecinos de Cortes y Castril.

Todos estos puntos (y muchos más que podríamos poner, pero para qué), no son brindis al sol de IU. Es verdad que los hemos defendido durante años, con tesón. Pero es verdad también que, en algún momento (normalmente antes de elecciones) el PSOE los ha tomado como propios, y ha declarado estar dispuesto a impulsarlos. Es el caso del ferrocarril a Motril, incluido en el PISTA (Plan de Infraestructuras Sostenibles del Transporte en Andalucía); del centro de los primeros pobladores de Europa en Orce, apoyado solemnemente por el propio Griñán en electoral visita al municipio hace unos meses; del transporte público en el área metropolitana, incluido en el POTAUG hace ya una década; de los centros de salud o de las canalizaciones de Rules, etc., etc.

Pero ahora el gobierno andaluz sabe que no va a poder cumplir. Durante años se han negado a conseguir más ingresos para el estado (subiendo impuestos a las rentas altas, subiendo el impuesto de sociedades o persiguiendo el fraude) Ahora es tarde, y las administraciones están sin un duro.

La disminución en inversión pública va a ser tremenda. Al menos uno de cada cuatro euros (que luego será más), y no está la cosa como para retratarse mucho en plena campaña de las elecciones generales. Por eso, han decidido este método oscurantista de sacar grandes partidas sin decir donde se gastan. Para no tener que decir a nadie que no.

Por ejemplo: para construir institutos, la Junta contará como máximo para el 2012 con 49 Millones de Euros. Es decir, para hacer unos 8 o 9 IES. Esto significa que habrá al menos  40 alcaldes que no verán inciarse las obras del instituto en su pueblo, pero ¿Para qué darles el disgusto ahora? Se les dice que el dinero está ahí, que no pierdan la esperanza, que colaboren en la campaña... y de aquí a un año ya veremos. Y así con todo.

Hoy, en un debate con un inefable diputado del PSOE en la radio, este juraba y perjuraba que todo lo que Granada necesita está en los presupuestos, e iba desgranando obra por obra carreteras, trenes, metros, hospitales y escuelas ¿Cómo discutirselo? El presupuesto no dice nada. Ahí podría estar todo eso, nada o todo lo contrario.

En definitiva, el PSOE quiere que los andaluces recuperemos las tradiciones de nuestra tierra. Visto así, el presupuesto de la Junta se lee rápido: “El señorito hará en el cortijo las obras que quiera, que para eso los dineros son suyos”.