27 de abril de 2016

RTVE usa una ecuesta para formar jóvenes recortadores y desclasados

El primer objetivo del capital en la lucha de clases es negar la existencia de clases. Y RTVE, correa de transmisión de los intereses de la patronal en España, se ha aplicado a ello a conciencia.

Por curiosidad, me implico en una encuesta masiva que ha puesto en marcha RTVE a través de su web, denominada, "Generation What?" orientada a tipificar las diferentes generaciones, especialmente la juvenil, en torno a preferencias políticas, sociales y culturales, fundamentalmente.

Son decenas de preguntas, en las que se ha "filtrado" cuidadosamente, cualquier posibilidad de que se exprese un posicionamiento de clase o crítico con el capitalismo... simplemente esas opciones no existen. Destaco un par de ejemplos:
Al preguntar a los encuestados por su identificación con una "comunidad" o grupo social, se ofrecen hasta 9 opciones: religión, idioma, etnia, preferencia sexual, nacionalidad, valores democráticos, la espacie humana o ninguna... ¿Y el ser de clase trabajadora? ¿De verdad cree alguien que es representativo de nuestra sociedad excluir de la encuesta esa opción? Evidentemente no. Lo que ocurre es que se quiere borrar del imaginario la posibilidad siquiera de que exista una identificación de clase. Al parecer, quienes han diseñado la encuesta nos prefieren identificados por la nación, la raza o la religión. Mejor otra guerra mundial que una revolución social, claro.

Otro ejemplo lo constituye la pregunta sobre conceptos "conectados" a la UE... ¡16 opciones! y ninguna hace referencia a oligarquías, explotación, liberalismo, oligoloplios, pérdida de democracia... leo y releo la encuesta y no doy crédito a la ausencia total de vergüenza con la que nos ofrecen escoger entre un tazón o dos de sopa de euro.
En un momento dado, se pregunta por los principales problemas y preocupaciones y entre toda una serie de chorradas posmodernas, no encontrarán referencia alguna al deterioro de los derechos laborales, a la precariedad, al empobrecimiento, a la pérdida de democracia, al poder de la banca o el capital o a la mercantilización de todo elemento público... no existe como opción.

Pero no puedo resistirme a exponer un último elemento que quizá es el más revelador... "¿Cuáles de los siguientes beneficios sociales te parecen excesivos? (las becas, el subsidio de desempleo, la seguridad social, etc.)" Sí. Es real. Con el dinero de nuestros impuestos están preguntando a nuestras generaciones jóvenes para que elijan qué derechos sociales se deberían recortar. Porque claro, algunos son excesivos... ¿cuáles? Bochornoso.
¿Sería mucho pedir que se preguntara "Cuáles de los siguientes beneficios sociales te parecen insuficientes"? O quizá... ¿Cuáles de los siguiente subsidios a la patronal te parecen excesivos?: (descuentos en el impuesto de sociedades, descuentos en cotizaciones, métodos varios de elusión fiscal, etc.)... claro. Eso no. De lo que se trata es de formar recortadores, no trabajadores críticos.

En los plebiscitos del franquismo había más margen de maniobra para contestar.

Una vergüenza. Un verdadero ejercicio de adoctrinamiento ideológico que en España han contestado ya más de 6.000 personas. Y todo pagado con nuestros impuestos.

23 de abril de 2016

Candidatura Unitaria. Sí y cómo.

Se han levantado muchas expectativas con un posible acuerdo de confluencia podemos - izquierda unida de cara a las próximas elecciones generales. Quiero dejar aqui constancia de mi opinión al respecto.

Que haya expectación es normal. En primer lugar porque es un clamor popular entre los votantes a la izquierda del PSOE. En segundo lugar porque los ejemplos de Madrid y Barcelona están ahí y en tercer lugar porque con esta ley electoral, es la única forma de abrirle una brecha definitiva al bipartito, como han demostrado los resultados del 20D.

Si una candidatura unitaria fuera posible, no debería en todo caso avanzarse antes de la convocatoria electoral. Es la mayor amenaza imaginable para los intereses partidistas y de clase de las fuerzas que sustentan el régimen. Por ello, anunciarla es tanto como presionar a favor de un acuerdo in extremis de gran coalición para salvar el régimen. Algo que no debemos dar por descartado alegremente.

En la elecciones europeas, una IU crecida en las encuestas cometió el error de despreciar a Podemos. En las generales se dio la misma situación a la inversa y fue Podemos el responsable de no facilitar una candidatura unitaria. En ambos casos, la división de la izquierda fue rentabilizada por la Troika y sus correas de transmisión en España: PP y el PSOE. Es hora de rectificar.

Esto no quiere decir que no haya muy significativas diferencias entre Izquierda Unida - Unidad popular y Podemos. Las hay. Tanto en programa político, como en programa electoral, como en cultura organizativa. Esto no es un problema si se reconoce expresamente así desde el principio y se acepta como una riqueza que permite abrir el abanico tanto electoral como social de cara a una posible candidatura unitaria.

Izquierda Unida aspira a la construcción de un verdadero frente de unidad popular para el cambio de régimen. Pero esto no se hace en un momento, ni una mera convergencia electoral es la herramienta. Estamos hablando de un acuerdo puntual.

Una candidatura unitaria que para tener éxito debe tener las siguientes características:


  1. Concebirse como la estructura central de una candidatura - paraguas abierta a partidos, movimientos sociales y personas independientes.
  2. Partir de un proceso de elaboración programática ágil, participado y donde puedan reconocerse las bases electorales y militantes. Hay ya mucho hecho, y por ello podría realizarse de forma digna en pocas semanas.
  3. Buscar un método que no venga ahora a negar el mecanismo de elección de candidaturas mediante primarias abiertas con métodos transparentes y democráticos. Eludir la tentación de ir a listas pactadas en "mesas camillas de partidos".
  4. Dotar al acuerdo de una fórmula jurídica coherente con su carácter estrictamente puntual y electoral: una coalición o herramienta similar que permita que cada actor mantenga plenamente su perfil e identidad propias como parte de la riqueza de la candidatura unitaria. Antes de las elecciones y después de ellas.
  5. Una campaña coherente con lo anterior, en la que cada organización desarrolle su actividad propia con mecanismos pactados de cohabitación en los actos centrales que respeten la pluralidad y el espacio propio de cada actor.
  6. Un acuerdo con marco federal, que supere la fragmentación llena de contradicciones que hemos visto en el modelo de confluencias del 20D.
En todo caso, por más que se empeñen los medios del régimen en crear otra realidad, las negociaciones para abordar la creación de esa candidatura unitaria, aún no han comenzado. Sólo ha habido una llamada. Llegado el momento, será la dirección democrática, ámplia y plural de IU la que acuerde su puesta en marcha. Como siempre hemos hecho. Si de algo puede presumir IU, con alguna lamentable excepción, es de democracia interna.