23 de septiembre de 2010

Hacienda me debe 2,000 €.

Así, como suena ¿Cómo lo ves? Y a tí también te los debe. Lo he descubierto hoy leyendo en la web de IU sobre la última reunión de trabajo que han mantenido Gaspar Llamazares y Cayo Lara con un grupo de dirigentes de la Asociación de técnicos del Ministerio de Hacienda.

Resulta que según la noticia sobre las conclusiones de ese encuentro, los técnicos de hacienda aseguran que en España se ocultan al fisco cada año 240,000 millones (que es mucha tela). En caso de localizar y obligar a los eurotenientes en cuestióin a contribuir, como hacemos los demás, se estiman en unos 90,000 millones anuales lo que se podría ingresar en las arcas del Estado.

Estamos, así a bulto, unos 45 millones de españoles y dividir sabemos todos: 90 entre 45 a 2. Quiere decirse, que si tuviésemos una ministra de hacienda verdaderamente hacendosa, que se tomara tan a pecho perseguir a los chorizos con corbata como se toma acosar a los trabajadores, Hacienda habría ingresado la friolera de 2,000 € por españolito para que el Estado se los gastara adecuadamente.

En casa somos 4, que por 2,000 da 8,000 Euros... multiplicad por 25,000 habitantes que tiene Almuñecar, por 800,000 granainos, o por la referencia que querais... ¿Os lo imaginais? Suficiente. Más que suficiente para que mi hija mayor tuviese un salón de actos digno en su instituto, para que la pequeña pudiera disfrutar de comida casera en el cole y no del alimento industrial que le dan, para que no hubieramos tenido que hacer 40 kilómetros ayer paraque nos tomaran una mísera radiografía, o para que yo pudiese usar un tren de cercanías en mis desplazamientos diarios a Granada en lugar de verme forzado a quemar 10Kg de gasoil por desplazamiento.


Es de cajón ¿No? Pues nuestro presidente ha considerado que tenemos inspectores de hacienda de sobra, así que este año ha recortado las plazas que se iban a convocar ¡Es que es más listo!

Me da que este año me quedaré, como el pasado sin mis 2,000€. Seguirán en la economía sumergida, esa que mantiene a casi la quinta parte de los trabajadores en la clandestinidad laboral, sobreexplotados, sin cotizar, sin derechos ni protección. Junto a cada "empresario" ilegal hay uno que se las ve y se las desea para competir teniendo que asumir cotizaciones de sus trabajadores, IVA, impuestos, lcencias, permisos... A medio plazo ese empresario legal sólo tiene dos salidas: empezar a sobreexplotar a sus trabajadores, entrando también en el terreno de la ilegalidad, o cerrar. ¿Y el Gobierno? Tocándose las narices.

La economía sumergida es una verdadera plaga que está devorando, como un cancer, la calidad de vida en España. La primera obligación de un gobierno de La Izquierda sería un plan de choque, de verdadero terror, que en un año redujera a la mitad la economía sumergida y el fraude fiscal.

Los técnicos de Hacienda dicen que es posible. Que sólo falta voluntad política.

15 de septiembre de 2010

Obras que crean pobreza

Granada carece de infraestructuras necesarias para el desarrollo, de las que ya disponen otros territorios de España. Esto explica en parte la pobreza relativa, el alto índice de paro y la despoblación de nuestras comarcas. Por eso es doblemente sangrante que diversos gobiernos gasten el escaso dinero público en obras que, lejos de crear riqueza, lo que hacen es empobrecernos todavía más.

No es lo mismo gastar dinero que invertir; no es lo mismo favorecer negocios privados que desarrollar un territorio; no es lo mismo dar un pelotazo que crear empleo. Es fundamental que en Granada se dé un debate sobre supuestas “inversiones” que van a perjudicar severamente el interés general a la par que ofrecen cuantiosos beneficios a quienes supieron “colocarse” a tiempo. La provincia está llena de casos:

En la Costa tenemos el embalse del Río Verde, en Otívar. Si se construye, esta presa, dañará una zona declarada lugar interés comunitario por la Unión Europea y habitada por especies protegidas. Además, tal y como demostraron en su estudio hidrológico los profesores Padilla, Cruz y Benavente, de la Universidad de Granada, la presa provocaría la penetración de agua marina en el acuífero del río, con un notable impacto negativo sobre los cultivos subtropicales.

En el Altiplano, las protestas ciudadanas contra las obras del trasvase del Río Castril, son la prueba palpable del daño que generan este tipo de proyectos. Si la obra se consuma, el daño ecológico y económico dejará tocada de muerte a media comarca. Curiosamente, las obras siguen adelante a ritmo frenético, con el objetivo de terminarlas antes de que se haga efectiva la sentencia del supremo que las anula.

En el Área Metropolitana, sufrimos tres ataques simultáneos a la articulación racional del territorio: la autopista bajo la Alhambra (cierre del anillo) dañará el valor paisajístico de nuestro principal reclamo turístico; el “Parque del Milenio”, destinado a limitar a unas hectáreas la protección de la Vega, dejando el resto a merced de intereses urbanísticos y, por último, la pretensión de Torres Hurtado de “saltar” la circunvalación para empezar a urbanizar la Vega, excusándose en otra infraestructura: un nuevo parque ferial.

Todas estas obras tienen dos cosas en común: favorecen expectativas de especulación de gran calado y destruyen empleo. La especulación urbanísitca tiene dos factores limitantes: el agua y el suelo. Estos proyectos están destinados a satisfacerlos. Sean los proyectos de urbanizaciones con campo de golf en Almuñecar o en Baza (destinatarias del agua de Otivar y Castri, respectivamentel), sea la oportunidad creada en los cerros repentinamente colocados “a pié de autovía” con el cierre del anillo, o sea la ruptura de la protección de los terrenos de vega, el caso es que sus dueños verán multiplicado el valor de ese suelo.


Por otra parte, esas obras destruyen empleo en grandes cantidades. En Andalucía, cada hectárea de regadío genera 0,47 empleos. Es decir, que cada kilómetro cuadrado de regadío permite el sustento de 47 familias. Cuando se promueve la destrucción de terreno de Vega para montar una urbanización, un centro comercial o un campo de golf, cuando se hace una “inversión” para dar el agua necesaria a esos proyectos, lo que se está haciendo es gastar dinero público para crear paro y pobreza.

De igual manera, habrá que pensarse dos veces si realmente necesitamos destruir valor ecológico y paisajístico en Sierra Nevada para celebrar un evento deportivo de tercera como la universiada, que ninguna otra ciudad quiso. La universiada dejará poco empleo, mucha foto y algún pelotazo. Al año siguiente los granadinos seguiremos igual, pero con la Sierra deteriorada y por ello menos atractiva para el visitante.

¿No hay que recortar gasto? Esas obras deben pararse. Ahora, antes de que hagan más daño.

¿Significa esto que no hay que invertir en infraestructuras? No. Todo lo contrario. Granada necesita miles de millones de inversión en obra pública. ¿Donde? En la construcción de las líneas 2 y 3 del metro que comuniquen el Aeropuerto, la Vega Sur y la Mancomunidad del Río Monachil; en la ampliación de la Universidad; en el ferrocarril a Motril, el único puerto sin tren de todo el Mediterráneo. Igualmente, hay que invertir en la red de cercanías hacia Sevilla y hacia el Levante a través de Guadix. Hay que modernizar regadíos y llevar tendidos de alta tensión a las zonas con potencial de producción de energías renovables, actualmente aisladas.

Todas estas inversiones también tienen otra cosa en común: no favorecen ningún pelotazo. Por eso, en su defensa no hay otro grupo de presión que la propia ciudadanía. La misma que debería reclamar que también hubiera inversión pública directa destinada a recuperar actividad industrial en nuestra provincia.

11 de septiembre de 2010

Ayer vi un fantasma

Estaba intentando explicarme cómo era posible que los represntantes del pueblo español en el Congreso, hubieran votado favorablemente una reforma laboral tan perversa, que tanto daño hace a parados, trabajadores y autónomos. Fue al ver lo que había votado cada grupo cuando empecé a comprenderlo.

Resulta que la reforma se ha aprobado por muy poco. El apoyo del PNV ha sido determinante. Los votos en contra de La Izquierda (IU), tan sólo 2, no han sido suficientes para frenarla.

Otra cosa hubiera sido si la ley electoral fuera equitativa, justa, proporcional... la palabra que querais. En definitiva, si igual que 10 millones de votos sle dan 150 diputados al PP, el millón de IU le diera 15 diputados, y no 2. IU, con 15 diputados, hubiera frenado la reforma.

Claro, con esta ley electoral, con esta constitución, eso es imposible. Cuando los poderes fácticos del franquismo pactaron la transición pacífica, allá por 1977, esa fue una de las condiciones que pusieron: un sistema electoral que, si bien diera cierto margen de maniobra a las fuerzas nacionalistas, cercenara la posibilidad de que la izquierda pudiera tener una representación parlamentaria proporcional a su peso electoral.

En aquél entonces esa fuerza era el PCE. Ahora es IU... a los tardofranquistas les daba igual. Ellos sabían a quién se referían, con independencia de las siglas... es esa amalgama de progresistas, ecologistas, feministas, rojos, sindicalistas, pacifistas, cristianos de base... esa escoria capaz de montar un pollo cada vez que a la derecha de toda la vida le hace falta una reformilla para ganar más pasta: ya sea abaratando el despido, privatizando las cajas, subiendo la edad de jubilación o invadiendo un país.

Lo último que hicieron los generales y señores del franquismo, antes de cerrar la puerta, fue pactar esa ley electoral que tapa la boca a IU y que ha permitido, por ejemplo, que ayer se aprobara la reforma laboral.


Volví a mirar las imágenes de la tele y ahora lo ví con claridad. Allí, en mitad de las filas del congreso, con la risilla contenida, seguía el dictador; disimulando la felicidad que le produce seguir ganando batallas después de muerto; comprobando la solidez de los nudos con que dejó atado y bien atado que siguieran siendo dueños de España los que le ayudaron a ganar la guerra.